
Científicos del ARS y sus colaboradores
están identificando las causas del estrés por calor en el ganado
bovino y están desarrollando herramientas que pueden ayudar a los
productores a manejar el problema. Foto cortesía de John Gaughan,
Queensland, Australia.
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Protegiendo el ganado bovino contra el estrés por
calor
By Chris Guy
25 de marzo de 2010 Identificar las causas del
estrés por calor en el ganado bovino y descubrir maneras de reducirlas
son los objetivos de científicos del
Servicio de
Investigación Agrícola (ARS) y sus colaboradores que
están ayudando a los productores a abordar este problema significativo.
El estrés por calor puede tener consecuencias graves para el ganado
bovino. Aunque algunos animales demuestran poca reacción o ninguna
reacción al estrés, otros podrían tener una
reducción en el apetito o en el consumo de pienso, una tasa reducida de
crecimiento, una disminución en la capacidad de resistir enfermedades, y
en casos extremos, la muerte.
Las temperaturas extremadamente altas pueden superar la capacidad natural
del animal de regular la temperatura corporal. Pero también hay otros
factores, y entenderlos es imprescindible para predecir, prevenir y responder a
las situaciones posibles del estrés por calor, según
científicos en el
Centro
Estadounidense Roman L. Hruska de Investigación de Animales para la
Carne (USMARC por sus siglas en inglés) mantenido por el ARS en Clay
Center, Nebraska.
Allí, científicos están trabajando juntos con
colaboradores en desarrollar herramientas de evaluación de riesgo y
estrategias de manejo para los productores. Este trabajo tiene tres componentes
principales: analizar la susceptibilidad del animal, identificar los factores
ambientales contribuyentes, y evaluar las técnicas de manejo.
La ingeniera agrícola
Tami
Brown-Brandl y sus colegas realizaron varios estudios para identificar los
factores que contribuyen a la susceptibilidad del animal al estrés por
calor. Ellos identificaron 11 factores importantes, incluyendo el color del
pelo, la historia de salud, y el temperamento del animal.
En otro estudio, Brown-Brandl y ingenieros agrícolas
Roger
Eigenberg y
John
Nienaber evaluaron los factores ambientales que tienen un efecto en la
intensidad del estrés por calor. Ellos desarrollaron un modelo que
incorpora predicciones sobre cómo la temperatura, la humedad, la
intensidad del sol y la velocidad del viento afectan el estrés por
calor. Este modelo está disponible en línea en:
www.ars.usda.gov/Main/docs.htm?docid=17130
.
Lea
más sobre esta investigación en la revista 'Agricultural
Research' de marzo del 2010.
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del
Departamento de Agricultura de
EE.UU. (USDA por sus siglas en inglés). Esta investigación
apoya las prioridades del USDA de promover la seguridad alimentaria
internacional y responder al cambio climático global.