
El Vivero de Invierno para Algodón,
mantenido por el ARS en Tecomán, México, celebra su
sexagésimo aniversario este año.
|

|
Vivero de invierno en México tiene un papel clave
en la crianza del algodón
Por Dennis
O'Brien
7 de enero 2010 Quizás no haya un pastel de
cumpleaños, pero el sexagésimo aniversario del Vivero de
Invierno
para Algodón (CWN por sus siglas en inglés) mantenido por el
Servicio de
Investigación Agrícola (ARS) en Tecomán,
México, es un hito digno de celebración.
El CWN es el sitio cada año de aproximadamente dos docenas proyectos
de investigación científica por organizaciones gubernamentales,
universitarias y privadas, y es una herramienta imprescindible para los
científicos del ARS que están trabajando en mejorar el cultivo
estadounidense de algodón, el cual tiene un valor de 3,8 mil millones de
dólares anualmente.
Los años de servicio de CWN significan que este invernadero es entre
las instalaciones cooperativas más duraderas de su tipo. Más
adelante este año, científicos de México y de EE.UU.
discutirán las operaciones del futuro del CWN durante una conferencia
anual en Manzanillo, México.
Desde su principio, el CWN ha sido dirigido conjuntamente por ARS, el
Consejo Nacional del Algodón de
EE.UU., y el Instituto Nacional de
Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) de
México. Un comite de científicos gubernamentales,
académicos y del sector de algodon sirve como consejeros.
Las semillas de algodón continúan viables por solamente como
10 años. Por esta razón, cada año el conservador de la
Colección
de Germoplasma de Algodón mantenida por el ARS en College Station,
Texas, envía de 700 a 1.000 accesiones de algodón al CWN para
utilización en la producción de nuevas semillas. Cada planta
representa un almacén de material genético único que
podría ser útil en aumentar los rendimientos del cultivo, mejorar
la calidad de la fibra, y controlar las plagas y los patógenos del
futuro.
El algodón es especialmente susceptible a los insectos, los
patógenos y las condiciones ambientales adversas, y estos retos juntos
pueden hacer difícil la producción de plantas de algodón
que producen la combinación apropiada de fibras largas y fuertes con una
uniformidad de longitud.
También había un estancamiento en los rendimientos de
algodón en los años recientes. Muchos expertos atribuyen ese
estancamiento a la estrecha base genética de algodón, pero menos
del 1 por ciento de la base genética de esta planta ha sido explorado.
El sitio tropical del CWN provee una lugar para esa exploración
asegurando un hábitat para las muchas variedades silvestres de
algodón previamente coleccionadas y reduciendo el tiempo requerido para
estudiar and desarrollar nuevas variedades, porque el clima permite la
cultivación de dos generaciones de algodón cada año.
Lea
más sobre ésta y otras colecciones del ARS en la revista
'Agricultural Research de enero del 2010.
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del
Departamento de Agricultura de
EE.UU.