
Una nueva prueba desarrollada por investigadores
del ARS para seguir la pista de una toxina de Staphylococcus aureus
puede detectar la toxina en niveles un mil millón veces más bajos
que aquellos detectados por la prueba actual, la cual es considerada como
"el estándar de oro".
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Científicos del ARS desarrollan nueva prueba para
detectar una toxina en alimentos
Por Marcia
Wood
14 de diciembre 2009 La mayoría de la gente
requieren dos días para recuperarse de la intoxicación
alimentaria causada por la toxina Staphylococcal enterotoxin A (SEA por sus
siglas en inglés). Producida por la bacteria Staphylococcus
aureus, esta toxina es una causa principal de la intoxicación
alimentaria en EE.UU. y mundialmente, según químico
Reuven
Rasooly con el
Servicio de
Investigación Agrícola (ARS).
Para ayudar a los oficiales de salud pública a descubrir la fuente de
los brotes de intoxicación alimentaria en los cuales SEA es un
sospechoso, y para darles a los fabricantes de alimentos otra manera de
asegurar la seguridad de sus productos, Rasooly ha desarrollado una prueba
mejorada para detectar esta toxina en alimentos. Él y técnica
Paula
M. Do desarrollaron la prueba en el
Centro
de Investigación de la Región Occidental mantenido por el ARS
en Albany, California.
La nueva prueba puede detectar la toxina en niveles un mil millón
veces más bajos que aquellos detectados por la prueba actual, la cual es
considerada como el estándar de oro para la detección
de SEA. Los experimentos de los investigadores con el pollo, la carne de res y
la leche indican que la nueva prueba puede distinguir con precisión
entre la toxina activa e inactiva, y puede rendir resultados reproducibles.
La prueba se aprovecha de la vida doble de la toxina.
Además de causar la náusea, el vómito, la diarrea y otros
síntomas de la gastroenteritis, SEA también funciona como un
súper antígenoes decir, una molécula que activa
números grandes de células del sistema inmunológico. La
nueva prueba explota este rasgo midiendo la proliferación de los
linfocitos esplénicos, los cuales son células del sistema
inmunológico producidas en el bazo. Para la prueba, las células
se mantienen vivas en cajas de Petri en el laboratorio.
La nueva prueba es práctica, comparativamente rápida y
relativamente económica. Los técnicos con experiencia pueden
aprender rápidamente cómo realizar esta prueba utilizando el
material estándar de laboratorio.
Rasooly y Do publicaron un informe sobre su nueva prueba este año en
la revista FEMS Immunology
and Medical Microbiology' (Inmunología y Microbiología
Médica FEMS).
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del
Departamento de Agricultura de
EE.UU. (USDA por sus siglas en inglés). Este estudio apoya la
prioridad del USDA de asegurar la seguridad de alimentos.