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 Los
científicos Pat Wechter (izquierda) y Amnon Levi con el ARS han
identificado y caracterizado los genes claves que regulan el desarrollo de las
sandías y hacen posible su crecimiento rápido de flores diminutas
a frutas muy grandes y listas para el mercado en solamente cinco
semanas.
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La sandía: La fruta en el camino
rápido
Por Ann Perry 11 de
diciembre 2009
Los científicos del
Servicio de
Investigación Agrícola (ARS) están estudiando
cómo las sandías crecen de flores diminutas a frutas muy grandes
y listas para el mercado en solamente cinco semanas. Sus hallazgos han llevado
al primer estudio en gran escala que identificó y caracterizó los
genes claves que regulan el crecimiento y desarrollo de la sandía.
Los investigadores incluyeron genetista de plantas
Amnon
Levi y patólogo de plantas
Pat
Wechter, quienes trabajan en el
Laboratorio
Estadounidense de Investigación de Verduras mantenido por el ARS en
Charleston, Carolina del Sur. Genetista de plantas
Karen
Harris, quien trabaja en la
Unidad
de Investigación de la Genética y la Crianza de Cultivos
mantenida por ARS en Tifton, Georgia; genetista de plantas
Angela
Davis, quien trabaja en el
Laboratorio
Sur-Central de Investigación Agrícola mantenido por el ARS en
Lane, Oklahoma, y biólogo molecular
Jim
Giovannoni, quien trabaja en el
Centro
Robert W. Holley de Agricultura y Salud mantenido por el ARS en Ithaca,
Nueva York, también contribuyeron a esta investigación.
Los investigadores sacaron tejido de las sandías durante tres
etapas distintas del crecimiento y desarrollo de las sandías. Luego el
grupo analizó el ARN de todas las muestras de tejido y usaron ese ARN
para desarrollar una biblioteca de genes llamados etiquetas de secuencias
expresadas (ESTs por sus siglas en inglés), las cuales son segmentos
genéticos únicos involucrados en diferentes aspectos de
desarrollo y metabolismo.
Los investigadores descubrieron que estos genes tuvieron papeles en el
metabolismo, el crecimiento de células, el desarrollo de células,
y el transporte de nutrientes y otras sustancias por las paredes celulares. Los
genes también tuvieron un papel en la división de células,
la comunicación entre las células, la producción de copias
de ADN, la defensa de la planta y su reacción al estrés.
Según los científicos, parece que muchas ESTs se modulan
durante el desarrollo y la maduración de la sandía. Pero
también parece que estas ESTs no son semejantes a las en otras plantas,
así que es posible que estas ESTs sean únicas a la
sandía.
Esta información podrían beneficiar a tanto los
criadores de plantas como los productores de la sandía. Ya que las
sandías cultivadas no son diversas genéticamente, son más
vulnerables a los patógenos y el estrés ambiental. Por esta
razón, el descubrimiento de fuentes de resistencia genética a las
enfermedades de sandía es imprescindible para el éxito continuo
de la producción estadounidense de sandías.
Los resultados de esta investigación fueron publicados en la
revisa ‘Biomed
Central Genomics' (La Genómica Biomédica
Central).
Lea
más sobre esta investigación en la revista
‘Agricultural Research' de noviembre-diciembre del 2009.
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del
Departamento
de Agricultura de EE.UU. (USDA por sus siglas en inglés). Esta
investigación apoya la prioridad del USDA de promover la seguridad
alimentaría internacional.