
Este vídeo muestra una raza de las
bacterias Pseudomonas, las cuales tienen el potencial de controlar los
organismos que causan la enfermedad de replante en los manzanos. Las bacterias
Pseudomonas combaten algunas amebas predadoras en el suelo lanzando
proteínas llamadas lipopéptidos cíclicos que explosionan
las amebas.
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Una guerra subterráneaahora, en vivo en
vídeo
Por Jan Suszkiw
1 de diciembre 2009 Un patólogo de plantas con
el Servicio de
Investigación Agrícola (ARS) está estudiando la
guerra subterránea entre algunas amebas predadoras en el suelo y
las bacterias que ellas acechan, como parte de un intento más grande de
desarrollar nuevos enfoques integrados para combatir la enfermedad de replante
en los manzanos. En los estados occidentales incluyendo Washington, esta
enfermedad de árboles jóvenes puede reducir los beneficios brutos
por hasta 40.000 dólares durante un período de 10 años, el
cual es la vida productiva típica de un huerto.
Un complejo de patógenos causa esta enfermedad, notablemente el
hongo Rhizoctonia, el hongo Pythium oomcetes, y el nematodo
parásito Pratylenchus penetrans. La fumigación
química del suelo ayuda a suprimir estas plagas, pero la
fumigación es costosa y no es amigable con el medio ambiente.
Como alternativa, el patólogo de plantas
Mark
Mazzola está examinando maneras de aumentar las poblaciones de las
bacterias Pseudomonas que viven en el suelo alrededor de las
raíces de árboles y ayudan a mantener a raya los
patógenos.
Mientras realizando investigaciones en el
Laboratorio
de Investigación de Frutas de Árboles mantenido por el ARS en
Wenatchee, Washington, Mazzola observó algo interesante. Cuando
perseguidas en el suelo por las amebas predadoras, las bacterias
Pseudomonads se apiñan y secretan una defensa bioquímica de
proteínas semejantes a surfactantes y llamadas lipopéptidos
cíclicos (CLPs por sus siglas en inglés).
Normalmente, las amebas cazan y envuelven su presa con la ayuda de
pies postizos. Pero los CLPs de las Pseudomonads paran las
amebaso, más precisamente, las explosionan, según Mazzola,
quien ha grabado un vídeo de esta actividad.
Sus observaciones son basadas en experimentos en cajas de Petri, tubos de
suelo y en las raíces de plantas, utilizando dos razas de bacterias que
sí producen CLPs (P. fluorescens SBW25 y SS101) y dos razas
mutantes que no producen CLPs, contra la ameba Naegleria americana. En
los experimentos, las amebas evitaron las áreas donde vivieron SWB25 y
SS101, pero invadieron y consumieron las razas mutantes sin CLPs.
Además de promover la supervivencia, los CLPs también ayudan a
las bacterias Pseudomonads a formar biopelículas, de este modo
aumentando su utilidad como un agente de biocontrol de la enfermedad de
replante, según Mazzola.
Él y su colaborador
Jos
Raaijmakers de la Universidad de Wageningen
presentaron sus hallazgos, incluyendo la identificación de dos
CLPsviscosin y massetolide Aen la revista 'Applied and Environmental Microbiology'
(Microbiología Aplicada y Ambiental) disponible en línea en
noviembre.
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del
Departamento
de Agricultura de EE.UU.