
Científicos del ARS están trabajando
para mejorar la capacidad del centeno de matar malezas. Los granjeros a menudo
usan el centeno como un cultivo de cobertura durante el invierno.
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Comprendiendo por qué el centeno funciona tan
bien como un cultivo de cobertura
Por Dennis
O'Brien
16 de octubre 2009 Científicos
del Servicio de Investigación Agrícola (ARS) pronto
podrían descubrir una manera de aumentar la capacidad de matar malezas
de un cultivo de cereal que también enriquece el suelo cuando usado como
un cultivo de cobertura.
El centeno a menudo se cultiva en el invierno y mata en la primavera para
que los tallos muertos se puedan aplastar en los campos de soya y de hortalizas
para bloquear la luz del sol y prevenir las semillas de malezas de conseguir la
luz necesitada para germinar. El efecto hace el centeno una alternativa popular
para los granjeros orgánicos que producen cultivos sin herbicidas. Las
raíces de centeno también capturan nutrientes y aguantan el suelo
en su sitio, de este modo reduciendo la erosión y el escurrimiento.
John
Teasdale, quien es líder de investigación del
Laboratorio
de Sistemas Agrícolas Sostenibles mantenido por el ARS en
Beltsville, Maryland, está trabajando con químico
Cliff
Rice con el ARS para averiguar si los compuestos orgánicos emitidos
por el centeno en el suelo tienen un papel en suprimir las malezas, y si los
compuestos pueden ser explotados para mejorar la capacidad del centeno de matar
malezas. Aunque se sabe que los compuestos en el centeno pueden inhibir el
crecimiento de malezas, no hay mucha información sobre cómo los
compuestos se comportan en el suelo.
Teasdale y Rice cultivaron centeno en el invierno, lo mataron en la
primavera y labraron los tallos poco profundos en el suelo o los dejaron sin
labrar en la superficie del suelo. Luego ellos tomaron muestras del suelo cada
semana para extraer sustancias químicas y probar los suelos para ver
cómo crecían la lechuga y el cenizo en ellos. Los investigadores
también midieron los niveles de una familia de compuestos
orgánicos llamados benzoxazinoides, los cuales son lanzados por el
centeno. Se piensa que estos compuestos tienen un papel en la supresión
de malezas.
Los investigadores descubrieron que las malezas comienzan a crecer mejor
mientras las concentraciones de los compuestos se disminuyen, dentro de unas
pocas semanas de cuando el centeno se mató. Los compuestos alcanzaron
niveles óptimos aproximadamente una semana después de que el
centeno se mató y rebajaron considerablemente dentro de dos o tres
semanas. Los resultados preliminares sugieren que los benzoxazinoides sí
afectan la química del suelo y podrían aumentar la capacidad del
centeno de suprimir malezas.
Esta investigación fue parte de un intento de clarificar asuntos
tales como cuánto tiempo se debe crecer el centeno antes de matarlo, la
cantidad de biomasa necesitada para maximizar los efectos del centeno, y el
impacto del clima y las condiciones del suelo en la eficacia del centeno.
Lea
más sobre esta investigación en la revista 'Agricultural
Research' de octubre del 2009.
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del
Departamento de Agricultura de
EE.UU.