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 Científicos
del ARS y sus colegas han descubierto que la presencia de una infección
parasitaria concurrente significativamente compremete la eficacia de la vacuna
contra Mycoplasma hyopneumoniae en los cerdos. |
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Investigadores estudian los factores que regulan
la eficacia de las vacunaciones
Por
Rosalie Marion Bliss
28 de agosto 2009
Usar vacunación para inducir una fuerte respuesta inmunitaria
ha sido una estrategia eficaz por más de un siglo para controlar las
enfermedades infecciosas en los humanos y los animales. Ahora,
científicos del
Servicio de
Investigación Agrícola (ARS) y sus colegas han descubierto
que una infección parasitaria concurrente puede comprometer
significativamente la eficacia de una vacuna comúnmente usada en los
puercos.
El estudio fue realizado por investigadores en el
Laboratorio
de Dieta, Genómica e Inmunología mantenido por el ARS en
Beltsville, Maryland. El líder del estudio fue microbiólogo
Joseph
Urban, trabajando con Nina Steenhard del Instituto de la Biología de
Enfermedades Veterinarias, parte de la Universidad de Copenhagen en Dinamarca.
Para el estudio, los investigadores dividieron en cuatro grupos 36
puercos criados en una granja libre de patógenos, y los estudiaron por
casi tres meses. Los investigadores querían comparar indicadores de
salud entre tres de los grupos, comparados con otro grupo que no recibió
ningunos tratamientos.
Los tres grupos incluyeron puercos expuestos continuamente a una
infección común causada por gusanos; puercos expuestos a la misma
infección, pero vacunados contra la bacteria Mycoplasma hyopneumoniae
en la tercera semana del estudio; y un grupo libre de gusanos y vacunado
contra M. hyopneumoniae en la tercera semana del estudio.
Todos los puercos fueron infectados con bacterias vivas de M.
hyopneumoniae vía aerosol cuatro semanas después de las
vacunaciones. Después de cuatro semanas más, los investigadores
evaluaron el tejido de todos los puercos.
Todos los puercos que recibieron la vacunación y que fueron
libres de gusanos produjeron anticuerpos protectores contra M. hyopneumoniae
como resultado de la vacunación. Pero solamente el 78 por ciento de
los puercos vacunados pero infectados con los gusanos desarrollaron los
anticuerpos protectores. El otro 22 por ciento se consideraron fallos de la
vacuna.
Los puercos infectados con los gusanos también tuvieron un
porcentaje más alto de la patología del pulmón que los
puercos no infectados con los gusanos después de vacunación y
exposición subsecuente a M. hyopneumoniae.
Estos hallazgos indican la importancia de control de los
parásitos en los animales durante vacunación. El próximo
paso es realizar estudios adicionales de campo en ambientes donde animales
están susceptibles a infecciones por ambos los gusanos y las bacterias,
según los investigadores.
Los resultados de este estudio fueron publicados en la revista 'Vaccine'
(Vacunas) de agosto del 2009.
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del
Departamento de Agricultura de
EE.UU.