
Identificar los genes que controlan la
sensibilidad a la duración del día en las uvas de Vitis riparia
podría ayudar a aumentar la capacidad de las uvas comerciales de tolerar
el frío. Foto cortesía del Servicio de Conservación de
Recursos Naturales del Departamento de Agricultura de EE.UU.
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Investigación sobre la sensibilidad de las uvas a la duración del día
Por Dennis O'Brien
20 de agosto 2009
Científicos del Servicio de Investigación Agrícola (ARS) han hecho adelantos en el mejoramiento de la tolerancia al frío de variedades de uva que pueden ser perjudicadas y destruidas por las heladas de otoño y los inviernos fríos en los viñedos norteamericanos.
Las uvas, semejantes a muchas otras plantas leñosas, dejan de crecer y mudan sus hojas en el otoño, comenzando un estado de vida latente que las permiten prepararse para sobrevivir el invierno. Entender los factores que controlan este cese estacional de crecimiento en las uvas es un objetivo clave para científicos. Si ellos pueden descubrir cuáles de los genes controlan esta actividad, esta información puede ayudarles a los criadores a desarrollar más variedades de uvas vendibles que tienen tolerancia al frío.
La especie silvestre de uva Vitis riparia es inusual entre las uvas silvestres porque deja de crecer cuando la duración del día se reduce a menos de 13 horas, la cual ocurre tarde en agosto en la parte norteña de Nueva York, según Amanda Garris, quien es genetista en la Unidad de Investigación de la Genética de Uvas en Geneva, Nueva York. La mayoría de otras especies de uva no son sensibles a la duración del día.
Garris, biólogo molecular Christopher Owens con el ARS, James Luby de la Universidad de Minnesota, y Anne Fennel de la Universidad Estatal de Dakota del Sur quieren identificar los genes en V. riparia que controlan la sensibilidad de esta especie a la duración del día.
Los investigadores cruzaron V. riparia con Seyval, la cual es una uva híbrida no sensible a la duración del día. Ellos criaron algunos de los descendientes en campos, con fluctuaciones naturales de la duración del día, la lluvia y la temperatura. Otros se criaron en invernaderos donde los niveles de agua y temperatura se mantuvieron constantes, pero con duraciones de día artificiales gradualmente reducidas para imitar las condiciones de afuera.
Los investigadores evaluaron los patrones del cese de crecimiento y las diferencias encontradas en 120 marcadores de ADN y seis genes. Ellos descubrieron que en las vides de uvas cultivadas en el invernadero, una región en el cromosoma 13 es responsable del cese de crecimiento inducido por la duración del día. Pero, en el campo, las interacciones de múltiples factores tales como la duración del día, la lluvia y las fluctuaciones en temperatura son la razón más probable para el momento escogido del cese de crecimiento.
Los hallazgos de este estudio--considerado un paso preliminar hacia la identificación de los genes que controlan la sensibilidad a la duración del día y el cese de crecimiento--fueron publicados recientemente en la revista 'Journal of the American Society of Horticultural Science' (Revista de la Sociedad Americana de Ciencia Hortícola).
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del Departamento de Agricultura de EE.UU.