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 Los resultados de
un nuevo estudio indican que algunas veces la utilización de herbicidas
para matar malezas invasoras en tierras de pasto no es beneficiosa.
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Tratar las malezas invasoras con herbicidas no
siempre es beneficioso
Por
Don Comis 30 de
junio 2009
Tratar las malezas invasoras exóticas tales como la lechetrezna
frondosa con herbicidas no siempre es beneficioso para los granjeros,
según los resultados de un estudio de 16 años por
científicos del
Servicio de
Investigación Agrícola (ARS) y sus colegas.
El estudio fue realizado por ecólogo
Matt
Rinella y sus colegas en el
Laboratorio
Fort Keogh de Investigación del Ganado y las Tierras de Pasto
mantenido por el ARS en Miles City, Montana. Datos colectados por los
investigadores 16 años después de un solo tratamiento
aéreo con herbicida mostró que el crecimiento de la lechetrezna
frondosa invasora (Euphorbia ésula L) podría haber
aumentado debido a ese tratamiento. A la inversa, varias hierbas no
graminoides, conocidas en inglés como 'forbs', todavía estaban
sufriendo los efectos 16 años después del tratamiento con
herbicida.
Aunque el herbicida se disipó después de unos pocos
años, parece que causó cambios de largo plazo en la comunidad de
plantas. Cualquier aumento en la producción de pasto como resultado del
tratamiento con herbicidas duró solamente uno o dos años.
El estudio fue realizado en el ranchero N-Bar en el estado de Montana.
Cada una de las parcelas en el estudio fue pastoreada y rociada, o pastoreada
pero no rociada, o rociada pero no pastoreada, o ni pastoreada ni rociada. El
apacentamiento por ganado ayudó a mantener los niveles de plantas
autóctonas cuando el herbicida fue usado.
El apacentamiento por ganado puede ayudar a los forbs
autóctonos a sobrevivir porque el ganado prefiere la hierba en vez de
los forbs, y también porque el ganado pisotea el suelo, aflojando el
suelo para las semillas que los animales plantan involuntariamente cuando las
semillas se agarran en sus pezuñas o su pelo. Cuando el herbicida no fue
usado, la mayoría de los forbs autóctonos crecieron bien con o
sin el apacentamiento.
La utilización del herbicida causó que las plantas
autóctonas tales como la vara de oro de Misurí y la milenrama
llegaron a ser más raras durante el período de 16 años del
estudio. Sin herbicidas, estas dos especies probaron ser capaces de existir
juntas con las plantas exóticas indefinidamente.
Cuatro plantas perennes autóctonas llegaron a ser más
raras en las parcelas rociadas con herbicida, pero sólo cuando no
había el apacentamiento: la vara de oro Solidago mollis, el
áster blanca de pradera, la arveja, y la salvia de la montaña.
Rociar con herbicida no causó efectos adversos a largo plazo en cuatro
otras plantas autóctonas perennes. No había ningunos efectos
adversos causados por utilización del herbicida en cualquier planta de
la familia Androsace spp.
El estudio sugiere que la aplicación de herbicidas sobre
grandes áreas de terreno que contienen plantas autóctonas
sensibles al herbicida algunas veces es una mala idea.
Los resultados de esta investigación fueron publicados en la
revista 'Ecological
Applications' (Aplicaciones Ecológicas).
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del
Departamento
de Agricultura de EE.UU.