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En un estudio de seis años, cuando el
maíz se cultivó con la cero labranza en un campo donde
previamente se cultivó el bromo, los niveles de carbono en el suelo no
cambiaron, así que el cambio de la producción de pasto a la
producción de maíz no contribuyó a los gases de
invernadero por la liberación del carbono a la atmósfera en forma
del dióxido de carbono. Foto cortesía del Servicio de
Conservación de Recursos Naturales, USDA.
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La cero labranza ofrece beneficios en una rotación de cultivos de
pastos y maíz
Por Dennis
O'Brien
27 de mayo 2009
El empuje nacional para biocombustibles podría animar a los granjeros
a sembrar maíz donde ahora se crecen pastos amigables con el medio
ambiente. Pero los granjeros que realizan este cambio todavía pueden
secuestrar el carbono del suelo y reducir las emisiones de gases de invernadero
absteniendo de arar el suelo, según científicos del
Servicio de
Investigación Agrícola (ARS).
Ron
Follett, quien es científico del suelo en la
Unidad
de Investigación de Nutrientes, Plantas y el Suelo mantenida por el
ARS en Fort Collins, Colorado, observó por seis años los niveles
del carbono orgánico del suelo en un campo en Nebraska donde el bromo
creció por 13 años y luego el campo se convirtió en la
producción de maíz con la cero labranza.
Este intento es uno de los estudios de campo más extenso de abordar
un asunto principal en agricultura: los efectos de reemplazar los pastos
nativos con el maíz. El bromo fue una opción popular en los
años noventa para los granjeros del medio oeste de EE.UU. que quisieron
proteger los suelos vulnerables a la erosión, mejorar los
hábitats para la fauna silvestre, y aumentar los niveles del carbono
orgánico en el suelo. Con la labranza convencional, mucho de este
carbono se emita en la atmósfera en forma del dióxido de carbono,
el cual es un gas de invernadero que contribuye al calentamiento global.
Nacionalmente, hay 35 millones de acres de bromo y otras plantas cultivadas
a cambio de 1,8 mil millones de dólares en pagos anuales como parte del
Programa de
Conservación de Reservas (CRP por sus siglas en inglés) del
Departamento
de Agricultura de EE.UU. (USDA por sus siglas en inglés).
Pero a la vez que la demanda para biocombustibles aumenta los precios del
maíz y los contratos de CRP se terminan, los granjeros podrían
reemplazar los pastos con el maíz.
Follett y su grupo usaron herbicidas para matar el pasto en el otoño
del 1998 y sembraron el maíz de cero labranza la próxima
primavera. Ellos colectaron muestras del suelo en tres profundidades para
analizar la cantidad total del carbono del suelo en cada profundidad y para
determinar si el carbono fue aislado previamente por el bromo o nuevamente
aislado por el maíz.
Los resultados, recientemente publicados en 'Agronomy Journal' (Revista de
Agronomía), muestran los beneficios de utilización de la cero
labranza cuando haciendo el cambio de los pastos al maíz. Los
investigadores descubrieron que los rendimientos fueron reducidos a causa de
una sequía prolongada, pero la cantidad total de carbono no
cambió. Las tasas de pérdida del carbono orgánico del
suelo previamente aislado en las dos profundidades superiores por el bromo
fueron compensadas por tasas similares de aumentos en el carbono nuevamente
aislado por el maíz. También hubo poco o ningún cambio en
la cantidad del carbono orgánico del suelo aislado por el bromo o el
maíz en la tercera profundidad.
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del USDA.