|
 Científicos del
ARS y sus colegas han descubierto una nueva categoría de grasas en
células mamíferas que podría ayudar a explicar cómo
la fumonisina causa enfermedades en los animales de la granja. |
|

|
Nuevos hallazgos ayudan a explicar cómo una
toxina amenaza el ganado
Por
Sharon Durham 26 de mayo 2009
Una nueva categoría de grasas en células
mamíferas descubierta por científicos del
Servicio de
Investigación Agrícola (ARS) y sus colegas podría
ayudar a explicar cómo una toxina perjudicial llamada fumonisina causa
enfermedades en los animales de la granja.
Este descubrimiento podría abrir la puerta a una nueva
área de investigación explorando maneras de reducir los efectos
tóxicos de la fumonisina, la cual se encuentra en el maíz
infectado con un hongo llamado Fusarium. La fumonisina causa una
variedad de enfermedades, tales como la leucoencefalomalacia equina, la cual es
una enfermedad del cerebro en caballos, y el edema pulmonar porcino, el cual es
una enfermedad de los pulmones en cerdos.
En estudios previos, estos científicos descubrieron que la
fumonisina impide la formación de un grupo de grasas conocidas como
esfingolípidos, y interrumpe el metabolismo de los esfingolípidos
y otras grasas. Ahora se sabe que esta interrupción del metabolismo de
grasas es la causa de las enfermedades de animales, y también es la
causa de la toxicidad y el cáncer del riñón y del
hígado en ratones en estudios. En los estudios previos, este grupo
mostró que la inhibición del metabolismo de las grasas aumenta
los niveles de varios metabolitos bien conocidos de los esfingolípidos y
los niveles de un esfingolípido no identificado, el cual se llama
el cumbre misterioso.
Toxicólogo
Ronald
Riley, quien trabaja en el
Centro
Richard B. Russell de Investigación mantenido por el ARS en Athens,
Georgia, y sus colegas en la agencia gubernamental llamada
Salud Canadá; la
Universidad Emory in
Atlanta, Georgia; y el Instituto de
Tecnología de Georgia en Atlanta identificaron el compuesto
misterioso. Los hallazgos de este estudio fueron publicados
recientemente en la revista 'Journal of
Biological Chemistry' (Revista de la Química Biológica).
Riley y sus colegas descubrieron que la primera enzima que produce la
base químicallamada la esfinganinaencontrada en todos los
esfingolípidos normalmente usa el aminoácido llamado serina como
sustrato. Sin embargo, el compuesto misterioso fue producido porque la enzima
usó otro aminoácido llamado alanina como sustrato.
Este descubrimiento es importante porque el átomo de
oxígeno encontrado en la serina es imprescindible en la formación
de esfingolípidos más complejos. Por consiguiente, esta nueva
base esfingoide fue nombrada 1-deoxy-esfinganina y sirve como la base de una
nueva categoría de esfingolípidos (1-deoxy-dihidro-ceramides) en
células y tejidos mamíferos.
Esta nueva base esfingoide acumula en las células y los tejidos
después de exposición a la fumonisina. Riley y sus colegas
mostraron que la cantidad de 1-deoxy-esfinginana aumenta cuando los niveles de
la serina se reducen con relación a los niveles de la alanina.
Así estos compuestos son una categoría poca apreciada de
esfingolípidos bioactivos que podrían tener un papel importante
en la regulación de células y en las enfermedades.
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del
Departamento
de Agricultura de EE.UU.