
El Sistema Nacional de Germoplasma de Plantas
mantenido por el ARS protege las semillas de la herencia de plantas de cultivos
de EE.UU.
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ARS preserva plantas y animales para el futuro
Por Kim Kaplan
15 de mayo 2009 Cuando el pulgón ruso del
trigo llegó a EE.UU. en el año 1986, todas la variedades de trigo
cultivadas comercialmente fueron susceptibles a esta plaga.
Para encontrar una fuente de resistencia a este insecto que les cuesta a los
cultivadores estadounidenses de trigo y cebada miles de millones de
dólares anualmente, los científicos del
Servicio de
Investigación Agrícola (ARS) recorrieron a la
Colección
Nacional de Granos Pequeños mantenida por el ARS en Aberdeen, Idaho,
para evaluar más de 30.000 accesiones de trigo y 24.000 accesiones de
cebada. Esa colección es parte del
Sistema Nacional de Germoplasma de
Plantas (NPGS por sus siglas en inglés) del ARS.
Los investigadores del ARS identificaron más de 300 accesiones de
trigo y más de 40 líneas prometedoras de cebada, principalmente
de la colección de germoplasma mantenida por el ARS, como fuentes
potenciales de genes para resistencia al pulgón ruso de trigo. Luego los
criadores de plantas comenzaron un programa acelerado utilizando este
germoplasma para desarrollar nuevas variedades, y la crisis se evitó.
El NPGS preserva miles de plantas agronómicamente importantes y sus
parientes en colecciones activas en todas partes de EE.UU. Cada
colección se concentra en tipos específicos de plantas. El
Centro
Nacional para la Preservación de Recursos Genéticos (NCGRP
por sus siglas en inglés) en Fort Collins, Colorado, mantiene el
germoplasma de plantas en un almacenamiento criogénico a largo plazo.
El NPGS es una herencia importante de la diversidad de plantas.
También es un almacén de herramientas para abordar problemas
tales como la mutación de patógenos, explica
David
Ellis, quien es conservador y fisiólogo de plantas con el NCGRP.
Investigadores por todo el mundo recorren al NPGS para resolver problemas
con enfermedades de plantas y también para aumentar la tolerancia de las
plantas a la sequía y temperaturas adversas, adaptar plantas a nuevas
condiciones de crecimiento, y hacerlas más productivas, nutritivas,
duraderas o simplemente más sabrosas. El NPGS distribuyó
más de 182.800 muestras de plantas mundialmente en el año 2008.
La preservación de germoplasma no es una acción que puede
esperar hasta que nuevos genes se necesitan. El cambio climático global,
la pérdida de hábitats, y aun la guerra y la inestabilidad
política amenazan la variación genética en agricultura y
en la naturaleza. Los patógenos y las plagas continúan a
evolucionar. La protección amplia de las variedades de cultivos y sus
parientes silvestres es imprescindible porque es imposible saber antes de
tiempo cuáles de los genes de una planta podría ser necesitados
algún día.
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del
Departamento de Agricultura de
EE.UU.