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 Científicos
del ARS han desarrollado la primera manera de probar muestras de tejido que han
sido preservados en formalina para detectar la presencia de los priones
anormales que causan las encefalopatías espongiformes transmisibles
tales como la encefalopatía espongiforme bovina (la enfermedad de las
vacas locas).
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Nuevas técnicas para detectar las encefalopatías
espongiformes transmisibles
Por Ann Perry
6 de mayo 2009
El químico
Eric
Nicholson y el veterinario
Robert
Kunkle con el
Servicio de
Investigación Agrícola (ARS) han descubierto una manera de
facilitar el diagnóstico de las encefalopatías espongiformes
transmisibles (EETs), las cuales son un grupo de enfermedades mortales que
pueden desarrollarse en una gama amplia de animales, incluyendo los
humanos.
Se puede diagnosticar definitivamente un EET solamente después
de la muerte del animal. Durante el diagnóstico, investigadores
típicamente inspeccionan tejidos del animal para detectar la presencia
de proteínas anormales llamadas priones usando la técnica de
Western blot, o con la inmunohistoquímica. La técnica de Western
blot se usa con tejidos frescos o helados. La inmunohistoquímica se usa
con tejido que nunca ha sido helado y que ha sido fijado en formalina, la cual
es una solución usada para preservar especímenes
biológicos. Algunas veces solamente hay tejidos fijados en formalina
disponibles para pruebas.
Nicholson y Kunkle, quienes trabajan en el
Centro
Nacional de Enfermedades Animales mantenido por el ARS en Ames, Iowa,
descubrieron una manera de extraer e identificar priones anormales en el tejido
fijado en formalina usando una combinación de detergente suave, una
serie de ciclos de helar y hervir, y digestión por enzimas. Los primeros
resultados indican que la exactitud de este método comienza a disminuir
después de dos años después de la preservación
inicial del tejido, y es completamente perdida después de seis
años.
Nicholson y Kunkle también querían ver si podrían
descubrir una manera de usar la técnica de Western blot para detectar la
presencia de EETs en tejidos que han sido fijados en formalina y luego
preservados en parafina. Ellos descubrieron que sus resultados igualaron--y a
veces excedieron--la eficacia del análisis por Western blot en tejidos
que solamente habían sido fijados en formalina.
Estos resultados aumentan las herramientas que los científicos
pueden usar para estudiar el desarrollo y la transmisión de las EETs.
Sus hallazgos facilitarán las pruebas de muestras de tejido por la
técnica de Western blot que originalmente fueron preservadas para
exámenes por microscopio, y simplificarán la preservación
de muestras colectadas en el campo.
Lea
más sobre esta investigación en la revista 'Agricultural
Research' de mayo/junio del 2009.
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del
Departamento
de Agricultura de EE.UU.