
Biólogo molecular Daniel H. Hwang
(izquierda) con el ARS está trabajando con investigador postdoctoral
Scott Wong para resolver el misterio complejo de cómo los
fitoquímicos en las plantas combaten inflamación en los
humanos.
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Estudios revelan cómo las plantas nos protegen
contra enfermedades
Por Marcia
Wood
6 de abril 2009 Comidas, bebidas y especias comunes
contienen compuestos saludables que nos ayudan a combatir inflamación
perjudicial. Y, en este proceso, estos fitoquímicostales como el
resveratrol en el vino tinto o las catequinas en los tés verdes, blancos
y negros, por ejemplotambién podrían reducir nuestro riesgo
de enfermedades asociadas con la inflamación crónica, incluyendo
el cáncer y la diabetes.
En el
Centro
Occidental de Investigación de Nutrición Humana mantenido por
el Servicio de
Investigación Agrícola (ARS) en Davis, California,
biólogo molecular
Daniel
H. Hwang realiza estudios para resolver el misterio complejo de
precisamente cómo los fitoquímicos combaten inflamación.
Sus investigaciones con células en cultivo en su laboratorio han
revelado modos probables de acción usados por los fitoquímicos
del vino tinto, el té verde, ajo, cúrcuma y canela.
Por ejemplo, el grupo de Huang ha descubierto que los fitoquímicos
pueden impedir el flujo normal de ciertas señales químicas o
mensajes enviados hasta y desde las células involucradas en la
inflamación crónica. Los mensajes enviados por las células
están en forma de proteínas. En particular, los investigadores
están estudiando cuidadosamente las proteínas conocidas como
receptores de tipo peaje (TLRs por sus siglas en inglés) y
proteínas del dominio de oligomerización de unión a
nucleótidos (NODs por sus siglas en inglés).
Sus experimentos mostraron que ciertos fitoquímicos pueden estorbar
mensajes que, si no impedidos, podrían viajar desde los TLRs y los NODs,
llegando a y activando los genes que pueden estimular una reacción
inflamatoria.
Los estudios sugieren que fitoquímicos diferentes tienen maneras
diferentes de impedir estos mensajes. Por ejemplo, la cúrcuma puede
socavar ciertos TLRs cuando una parte específica de la estructura
química de la cúrcuma reacciona con lo que se llaman "los
grupos sulfhidril" en los TLRs.
Pero el resveratrol, el cual está presente en las uvas rojas, tiene
un grupo diferente de objetivos. Los experimentos por Huang indican que el
resveratrol impide moléculas llamadas TBK1 y RIP1. Si no impedidas,
estas moléculas podrían ayudar a transportar señales hasta
y desde los TLRs.
Un
artículo en la revista 'Agricultural Research' de abril de 2009
provee más información sobre estos estudios.
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del
Departamento de Agricultura de
EE.UU.