
Un nuevo estudio ha revelado una asociación
entre 11 sitios genéticos y los niveles de colesterol y
triglicéridos en los humanos. Imagen cortesía de Microsoft
Clipart.
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Investigadores identifican variantes de genes que
afectan las grasas sanguíneas
Por Rosalie Marion
Bliss
26 de enero 2009 Un grupo de investigadores ha
identificado nuevos sitios genéticos donde hay variaciones comunes de
ADN que son relacionadas con desequilibrios en las concentraciones de los
lípidos sanguíneos (grasas).
Estos hallazgos proveen otro adelanto en la comprensión de la
contribución genética a la dislipidemia, la cual es una
condición que incluye la producción excesiva de la
lipoproteína de baja densidad (el colesterol "malo" LDL) y
triglicéridos, y una producción insuficiente de la
lipoproteína de alta densidad (el colesterol "bueno" HDL).
El grupo de investigación incluyó
José
Ordovas, quien es experto en la nutrigenómica con el
Centro
Jean Mayer de Investigación de Nutrición Humana del
Envejecimiento, mantenido por el Departamento de Agricultura de EE.UU.
(USDA por sus siglas en inglés) en la Universidad Tufts en Boston, Massachusetts. El
centro es patrocinado por el
Servicio de
Investigación Agrícola (ARS), la agencia principal de
investigaciones científicas del USDA. El estudio fue encabezado por el
médico Sekar Kathiresan con el Hospital General de Massachusetts en
Boston.
En la primera etapa del estudio, los investigadores analizaron datos de
siete estudios de "asociación genómica amplia". Juntos,
estos estudios proveyeron más de 2,6 millones de marcadores de ADN,
llamados polimorfismos de nucleótido único (SNPs por sus siglas
en inglés), de 19.840 personas. Estos SNPs luego fueron probados para
asociaciones con rasgos relacionados con lipoproteínas.
Los datos de la primera etapa del estudio confirmaron hallazgos previamente
reportados: Variantes entre los ocho SNPs anteriormente identificados fueron
asociados de nuevo con los niveles de lípidos. El análisis de la
primera etapa también descubrió otros 25 sitios de
interés, llamados loci, del ADN.
Para la segunda etapa del estudio, los investigadores clasificaron el
genotipo de los SNPs en 20.623 participantes de otros cinco estudios, e
investigaron más los 25 loci prometedores.
En un análisis combinado de las dos etapas, SNPs en 30 loci fueron
asociados con todos los tres lípidos sanguíneos. Estos incluyeron
un total de 19 loci previamente identificados y confirmados en la primera
etapa, y 11 loci nuevamente identificados y asociados con lípidos.
Aunque cada uno de los 30 loci causó un efecto moderado
individualmente, el análisis sugiere que si una persona tiene más
variantes genéticas asociados con desequilibrios en las concentraciones
de los lípidos sanguíneos, también tiene más riesgo
de padecer la dislipidemia. Junto, los 30 loci explican un porcentaje
significante de la contribución genética a los niveles de
lípidos entre individuos. Más variantes de secuencias del ADN
podrían ser identificados con muestras más grandes y una mejor
capacidad estadística para el descubrimiento de genes, según los
autores.
Estos hallazgos fueron publicados en línea en el sitio web de la
revista 'Nature Genetics'
(Genética de Naturaleza).