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La chinche verde hedionda del sur es un culpable
en transmitir una enfermedad de pudrición de la semilla del
algodón. Foto cortesía de Russ Ottens, Universidad de Georgia,
Bugwood.org |
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Investigaciones explican la relación entre
la chinche hedionda y una enfermedad de algodón
Por Dennis
O'Brien 21 de enero 2009
El misterio sobre una enfermedad que puede destruir hasta el 15
por ciento de un cultivo de algodón en la región sudeste de
EE.UU. ha sido solucionado por científicos del
Servicio de
Investigación Agrícola (ARS). Este descubrimiento
podría salvar los cultivos de algodón y prevenir aplicaciones
innecesarias de pesticidas.
En el 1999, científicos reportaron una enfermedad emergente de
pudrición de la semilla que estaba descolorando las semillas y
oscureciendo las fibras en las cápsulas del algodón en los
estados del sudeste, haciendo los cultivos invendibles. La enfermedad
rápidamente se extendió por toda la región de
producción de algodón en el sudeste.
Para estudiar el problema, patólogos de plantas
Gino
Medrano y
Alois
Bell de la
Unidad
de Investigación de la Patología de Algodón, parte del
Centro
de Investigación Agrícola de las Llanuras Sureñas
mantenido por el ARS en College Station, Texas, se enfocaron en la chinche
verde hedionda (Nezara viridula L.) como el culpable que transmite la
enfermedad.
En un invernadero, ellos infectaron algunas cápsulas de
algodón con una bacteria sospechada, utilizando una aguja para penetrar
la pared de la cápsula e imitar la picadura de la chinche hedionda. Los
resultados mostraron que la aguja creó un camino que permite a las
bacterias puedan entrar en la cápsula y dañarla.
Los investigadores usaron una cepa de la bacteria Pantoea agglomerans
en la investigación. Pero otras bacterias podrían ser
involucradas en dañar las plantas de algodón, según los
científicos.
En otros estudios, Medrano y entomólogo
Jesús
Esquivel de la
Unidad
de Investigación del Manejo de Plagas en Área Amplia
mantenida por el ARS en College Station mostraron por qué las chinches
hediondas algunas veces--pero no siempre--causan daños extensos en los
campos de algodón. Infectando las cápsulas en varias etapas, los
científicos descubrieron que los niveles de daños dependen de
cuándo ocurren las infecciones durante el ciclo de fructificación
y la duración de la extensión de la infección antes de la
cosecha. Las cápsulas infectadas tres semanas después del
florecimiento son resistentes y no sufren daños. Pero las
cápsulas más jóvenes todavía son susceptibles.
Los granjeros a menudo rocían insecticidas para combatir las
infestaciones de las chinches hediondas. Pero saber que las cápsulas
maduras son inmunes a las infecciones deberían ayudarles a los granjeros
a seleccionar el momento apropiado para rociar. Medrano también
está desarrollando un equipo de prueba para ayudar a los granjeros a
determinar si las chinches hediondas en sus campos están infestadas con
los patógenos que causan la pudrición de las semillas y las
cápsulas.
Un informe sobre el trabajo de Medrano apareció en un
número reciente de 'Journal of Economic
Entomology' (Revista de Entomología Económica).
ARS es una agencia de investigaciones científicas del
Departamento
de Agricultura de EE.UU.