
Científicos del ARS han desarrollado una
nueva prueba para detectar triclosán que podría facilitar el
monitoreo ambiental de este agente antibacteriano en ríos, pozos y otras
fuentes de agua. Imagen cortesía de Ben Mills.
|

|
Una nueva prueba acelera la detección de
triclosán en agua
Por Jan Suszkiw
9 de enero 2009 Una nueva prueba para detectar el
agente antimicrobiano llamado triclosán podría acelerar el
monitoreo ambiental de esta sustancia en ríos, pozos y otras fuentes de
agua, según los resultados de estudios por científicos del
Servicio de
Investigación Agrícola (ARS) y sus colaboradores.
El uso generalizado de triclosán en productos domésticos,
tales como jabones, pasta de dientes, calcetines y aun champú para
mascotas, ha llevado a debates sobre el impacto de esta sustancia en el medio
ambiente, la fauna silvestre, la salud humana y la resistencia antimicrobiana.
Métodos existentes de recopilar información sobre
triclosán y sus metabolitos en el medio ambiente son costosos, requieren
espacio dedicado en un laboratorio, and requieren capacitación
especializada, según
Weilin
Shelver.
Shelver, quien es química en la
Unidad
de Investigación de Productos Químicos Agrícolas y el
Metabolismo Animal mantenida por el ARS en Fargo, Dakota del Norte,
desarrolló la nueva prueba en colaboración con Jennifer Church,
Lisa Kamp y Fernando Rubio, quienes son investigadores con la
compañía Abraxis,
Inc., de Warminster, Pensilvania.
La nueva prueba, llamada un inmunoensayo enzimático con
partículas magnéticas, no tiene el proposito de reemplazar los
métodos de cromatografía de gas acoplada a espectrometría
en masa (GC-MS por sus siglas en ingles) actualmente usadas, pero de
complementarlos, especialmente en el monitoreo rutinario de triclosán en
un gran número de muestras de agua.
El grupo evalúo la nueva prueba usandola para detectar
triclosán y su derivado, metil triclosán, en agua de ríos,
agua doméstica y aguas residuales obtenidas de tres plantas municipales
de tratamiento de aguas residuales en la cuenca del río Rojo en un
área geográfica compartida por los estados de Dakota del Norte y
Minnesota. Los análisis del agua de ríos y el agua
doméstica revelaron niveles de triclosán y metil triclosán
de menos de 20 partes por billón, que significa que había poca
contaminación de los ríos donde se colectaron las muestras.
El análisis de las aguas residuales mostró que, antes de
tratamiento, los niveles de triclosán a veces sobrepasaron 3,000 partes
por billón, pero después del tratamiento, los niveles disminuyen
a menos de 500 partes por billón. Según Shelver, los resultados
confirmaron otros hallazgos previos que indicaron que las etapas de
purificación en las plantas de tratamiento de aguas residuales
eliminaron mucho, pero no todo, del triclosán del agua antes de que se
vierta el agua en el medio ambiente.
Además de correlacionar bien con el análisis por GC-MS durante
la fase de validación del estudio, la nueva prueba era suficientemente
sensible para distinguir entre triclosán y otros contaminantes
químicamente semejantes.
Lea
más sobre esta investigación en la revista 'Agricultural
Research' de enero del 2009.
ARS es una agencia de investigaciones científicas del
Departamento de Agricultura de
EE.UU.