
Un modelo de computadora desarrollado por
científicos del ARS hace posible la calculación de los impactos
en tanto las ganancias como el medio ambiente relacionados con la
utilización de los residuos de cultivos como una materia prima de
biocombustibles.
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Modelos de computadora ayudan a evaluar la
sostenibilidad de los biocombustibles
Por Laura
McGinnis
9 de octubre 2008 Muchos productos agrícolas
pueden ser convertidos en materias primas para la producción de
combustibles alternativos. Ahora un análisis por científicos del
Servicio de Investigación Agrícola (ARS) indica que los productos
agrícolas pueden ser utilizados de esta manera sin reducir el suministro
de alimentos, la capacidad del suelo de producir cultivos, o la calidad del
medio ambiente de EE.UU.
Los científicos del ARS están colaborando con el
Servicio de Investigación
Económica del Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA por sus
siglas en inglés), la Agencia de
Protección Ambiental de EE.UU., el Departamento de Energía de EE.UU., y
el Servicio de Conservación de
Recursos Naturales de USDA para evaluar el impacto económico de
producción de estas materias primas. En sitios en todas partes de
EE.UU., los científicos del ARS están evaluando cómo las
decisiones de manejo individuales y combinadas influyen en diferentes sistemas
de producción agrícola.
En un estudio cooperativo, científicos del ARS en Oregón y
Texas están emparejando dos modelos biofísicos para evaluar el
impacto en el medio ambiente de prácticas de manejo de la tierra en
cuencas grandes y complejas durante un largo período de tiempo. Esta
evaluación también tendrá en cuenta los efectos de
diferentes tipos de suelo y las condiciones del uso y el manejo de la tierra.
El primer modelo, llamado CQUESTR, simula cambios en la cantidad del carbono
orgánico del suelo basados en factores tales como el clima, la cantidad
de labranza, las rotaciones de cultivos y la eliminación de los residuos
de cultivos. Con la incorporación de este modelo en otro modelo llamado
la Herramienta de Evaluación de
Suelo y Agua (SWAT por sus siglas en inglés), la científica
del suelo
Hero
T. Gollany y el ingeniero agrícola
Jeffrey
G. Arnold pueden predecir la influencia de prácticas de manejo de la
tierra en la cantidad del carbono orgánico del suelo, la materia
orgánica del suelo, el agua, el sedimento, y la acumulación de
productos químicos agrícolas.
Gollany trabaja en el
Centro
de la Meseta Columbia para Investigación de Conservación
mantenido por el ARS en Pendleton, Oregón, y Arnold trabaja en el
Laboratorio
de Investigación de Suelo y Agua en los Terrenos de Pasto mantenido
por el ARS en Temple, Texas.
Otro modelo, llamado PGA-BIOECON, calcula variaciones entre tres objetivos
importantes: la rentabilidad, la calidad del agua, y la eficacia de
producción. El hidrólogo
Gerald
Whittaker, quien trabaja en la
Unidad
de Investigación de Forraje, Semillas y Cereales mantenida por el
ARS en Corvallis, Oregón, ayudó a desarrollar el modelo. Ya que
el modelo puede funcionar en muchas escalas y con múltiples objetivos,
sus resultados proveen información para un grupo diverso de usuarios,
incluyendo granjeros individuales y las personas que establecen las
políticas nacionales.
El modelo de Whittaker proyecta información sobre una variedad de
factores complejos, proveyendo datos que podrían permitir que los
usuarios puedan hacer las mejores decisiones de manejo para lograr sus
objetivos.
Lea
más sobre esta investigación en la revista 'Agricultural
Research' de octubre 2008.
ARS es una agencia de investigaciones científicas del
USDA.