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Agricultural Research Service

La guerra entre los mangos y las moscas de la fruta / 10 de junio 2008 / Noticias del Servicio de Investigación Agrícola, USDA

Bol lleno de mangos
Quitar los mangos caídos de alrededor de los árboles en el jardín puede reducir las oportunidades para reproducción de las moscas de la fruta y también puede ayudar a controlar las infestaciones por las moscas en la producción comercial de mangos. Foto cortesía del Consejo Nacional de Mango.


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La guerra entre los mangos y las moscas de la fruta

Por Ann Perry
10 de junio 2008

Los granjeros mundialmente produjeron aproximadamente 60 mil millones de libras de mango (Mangifera indica) en el 2004, según las últimas estimaciones. Esta abundancia es una prima para tanto los aficionados de la fruta como las moscas de la fruta (Anastrepha spp.). Ahora entomólogo David A. Jenkins, con el Servicio de Investigación Agrícola (ARS), ha descubierto una solución de baja tecnología para reducir infestaciones de las moscas de la fruta en los mangos.

Jenkins trabaja en la Estación de Investigación de Agricultura Tropical mantenida por el ARS en Mayagüez, Puerto Rico. Hay muchos árboles naturalizados y ornamentales de mango en Puerto Rico, y las frutas maduras a menudo se caen de los árboles y no son cosechadas por varios días. Esta fruta provee amplias oportunidades para que las moscas de la fruta puedan reproducirse.

En su estudio, Jenkins y sus colegas colectaron mangos maduros que habían caído al suelo. Los investigadores protegieron un grupo de mangos de la luz--por la sombra de un árbol o con una tela--y los dejaron fuera. Ellos almacenaron un segundo grupo dentro. Un tercer grupo de mangos fue dejado expuesto a la luz del sol, y un cuarto grupo fue cubierto con una bolsa plástica negra y dejado en la luz del sol.

Los investigadores grabaron las temperaturas ambientales y las temperaturas internas de la fruta de todos los mangos varias veces al día. En días despejados, los dos grupos de mangos dejados en la luz del sol tuvieron temperaturas internas máximas de 126° F a 138° F. Aun en días nublados, la temperatura interna máxima de los mangos era 122° F. Estas temperaturas máximas eran significativamente más altas que la temperatura interna de 77° F en los mangos almacenados dentro y de 99° F en los mangos con sombra.

Después de tres días, los grupos de mango fuera se pusieron dentro y se observaron para el surgimiento de larvas y pupas. Jenkins observó que los mangos almacenados dentro casi siempre produjeron mucho más larvas que los grupos de mangos almacenados en el sol.

En áreas donde el mango no se cultiva comercialmente, los mangos maduros que han caído del árbol se quedan en la sombra en el suelo hasta que se recojan y se saquen. Cuando las moscas de la fruta usan estos mangos para reproducirse, la sombra impide las temperaturas internas de la fruta de alcanzar niveles letales a las plagas.

Trasladar las frutas de la sombra de los árboles, junto con otras estrategias, podría ayudar a reducir las oportunidades para reproducción de las moscas de la fruta y respaldar estrategias existentes para controlar las moscas de la fruta en los productos frescos comerciales.

ARS es una agencia principal de investigaciones científicas del USDA.

Última Modificación: 6/10/2008
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