
Los científicos del ARS, la Universidad
Estatal de Washington y la Universidad Estatal de Oregón están
desarrollando estrategias sostenibles para controlar los camarones fantasmas y
los camarones del fango, los cuales han llegado a ser un problema mayor para
las ostras de la Costa Occidental y el sector de ostra. Foto cortesía
del banco de imágenes gratis de Microsoft Office.
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Protegiendo las ostras contra los camarones
excavadores
Por Laura
McGinnis
7 de mayo 2008 La habilidad del sector de ostra de
satisfacer las demandas de los consumidores es amenazada por dos especies de
camarones excavadores. Así que los científicos del Servicio de
Investigación Agrícola (ARS) están colaborando con colegas de
la Universidad Estatal de Washington y la
Universidad Estatal de Oregón en
desarrollar estrategias sostenibles para controlar estas especies de camarones.
Los camarones fantasmas y los camarones del fango viven en los llanos de
marea de los estuarios donde las ostras de la Costa Occidental se crían.
Los camarones excavan dentro de los estuarios, haciendo el fango intermareal
muy esponjoso e inestable. Como resultado, las ostras y otros mariscos pueden
hundirse debajo de la superficie lodosa y asfixiarse.
Brett
Dumbauld, un ecólogo del ARS en Newport, Oregón, y sus
colegas están descubriendo información sobre los hábitats,
la vida y los predadores naturales de los camarones. Esta información
podría ser usada para ayudar a desarrollar nuevos métodos para
proteger las ostras contra las plagas.
Los científicos mostraron que los camarones fantasmas y del fango
podrían ser más vulnerables al control inmediatamente
después del período llamado "reclutamiento", cuando una
afluencia de los camarones jóvenes entran a los estuarios. En este
momento, los camarones viven en excavaciones pequeñas cerca de la
superficie, donde ellos son más vulnerables en potencia a los predadores
y otras medidas de tratamiento.
Dumbauld examinó varias poblaciones de camarones en los estuarios de
Washington y Oregón y observó grandes fluctuaciones en el
número de camarones jóvenes que regresan cada año. Este
descubrimiento es significante porque la habilidad de predecir un reclutamiento
alto podría afectar la eficacia de las estrategias de control y influir
en la selección del momento oportuno de tratamiento y la intensidad de
ese tratamiento.
Dumbauld también está colaborando con científicos de la
División
sobre la Ecología de la Costa Pacífica, parte de la
Agencia de Protección Ambiental de
EE.UU., para crear mapas que ayudarán a los científicos a
determinar cómo las poblaciones de camarones están distribuidas y
si medidas de control pueden ser utilizadas más eficazmente en gran
escala. Este tipo de información es imprescindible al desarrollo de
estrategias exitosas del manejo integrado de plagas.
Lea
más sobre esta investigación en la revista 'Agricultural
Research' de mayo/junio del 2008.
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del
Departamento de Agricultura de EE.UU.