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Imágenes provistas por satélite
ahora están ayudando a los investigadores a evaluar la tasa de
utilización y la eficacia de la labranza de conservación, y
están reduciendo la necesidad de inspecciones de campos en persona para
asegurar conformidad con programas federales del reparto de costes. Foto
cortesía de USDA-NRCS. |
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Monitoreando la labranza de
conservación
Por
Sharon Durham 24 de abril 2008
Para averiguar el número de acres que están siendo
cultivados con la labranza de conservación, los científicos del
Servicio de Investigación
Agrícola (ARS) están utilizando una herramienta algo
sorprendente: un satélite.
Los científicos de suelo
Dana
G. Sullivan y
Timothy
C. Strickland, quienes trabajan en la
Unidad
Sudeste de Investigación de Cuencas mantenida por ARS en Tifton,
Georgia, y Mark Masters, un economista de recursos con el
Centro de
Política de Agua mantenido por la Universidad Estatal de Albany en
Albany, Georgia, han creado y evaluado unos mapas de la labranza de
conservación usando imágenes provistas por el satélite
Landsat TM 5. Los investigadores informan sobre sus hallazgos en la revista 'Journal
of Soil and Water Conservation' (Revista de la Conservación del
Suelo y Agua) de mayo/junio.
La labranza de conservación es una de las prácticas de
conservación muy extensamente adaptada. Ésta incluye cualquier
método de labranza que reduce al mínimo el rompimiento de la
superficie del suelo, dejando por lo menos el 30 por ciento de los residuos del
cultivo previo después de plantar otro cultivo. Se cree que la labranza
de conservación ha ayudado a mejorar la calidad del suelo, reducir el
escurrimiento, y reducir los costos de combustible para los granjeros.
La técnica de utilizar mapas creados por satélite es
prometedora para afinar los intentos nacionales de monitorear cambios en la
adopción de la labranza de conservación con el tiempo, evaluar la
eficacia del proceso de escoger los sitios donde se usa la labranza de
conservación, y reducir la necesidad para inspecciones personales de
campos para asegurar conformidad con los programas federales del reparto de
costes.
En el 2004, aproximadamente 113 millones de acres de campos
agrícolas en EE.UU. tenían alguna forma de labranza de
conservación. Sin embargo, no hay un sistema nacional para continuar a
monitorear regularmente estos intentos.
Usando las imágenes de satélite, el grupo de Sullivan
colectó datos de un área de 230.000 acres centrada en la Cuenca
Experimental del Río Pequeño en Tifton. Ésta es una de las
14 cuencas designadas para inclusión en el Estudio de Evaluación
de Cuencas como parte del
Proyecto de Evaluar los
Efectos de Conservación (CEAP por sus siglas en inglés) del
Departamento de Agricultura
de EE.UU. (USDA por sus siglas en inglés).
Junto con los datos de satélite, los investigadores realizaron
inspecciones personales que identificaron 61 sitios de la labranza de
conservación y 77 sitios de la labranza convencional.
Los resultados de este estudio proveen una base para comenzar a
evaluar los impactos de la adopción y colocación de la labranza
de conservación en la Cuenca Experimental del Río Pequeño.
Los mapas derivados por satélite y creados durante el estudio
directamente contribuyen a los intentos nacionales de evaluar los resultados de
las prácticas de conservación en programas federales del reparto
de costes.
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del
USDA.