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La elección de alimentos tiene un impacto
considerable en la cantidad de grasa saturada en la dieta. Un croissant tiene
aproximadamente el mismo número de calorías que un rosca de pan,
pero 32 veces más grasa saturada.
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Hechos sobre las grasas podrían llevar al comer
más sano
Por Rosalie Marion
Bliss
11 de marzo 2008 Las Guías Alimentarias para
los Estadounidenses del 2005 incluyeron por primera vez la recomendación
de que la gente consuma solamente el nivel lo más bajo posible de los
ácidos grasos trans. Investigaciones importantes realizadas por
científicos en el Centro de Investigación de Nutrición
Humana (BHNRC
por sus siglas en inglés) mantenido por el Servicio de
Investigación Agrícola (ARS) en Beltsville, Maryland, contribuyeron
a esta conclusión. ARS es la agencia principal de investigaciones
científicas del Departamento de
Agricultura de EE.UU.
En el estudio preliminar del ARS, 58 voluntarios adultos se alimentaron de
cuatro diferentes dietas controladas. Las dietas variaron en el contenido y
tipo de grasa: una dieta con un nivel moderadamente alto de ácidos
grasos trans, una con un nivel alto de esos grasos, una con un nivel alto de
grasas saturadas, y una con un nivel alto del ácido oleico, el cual se
considera como beneficioso para el corazón.
Los investigadores midieron los niveles del colesterol "malo" LDL
de los voluntarios cada vez que ellos terminaron una dieta específica
después de un período de seis semanas. El estudio mostró
que después de cada una de las dietas con ácidos grasos trans o
grasa saturadaopuesta a la dieta con el ácido oleicolos
niveles del colesterol LDL de los voluntarios fueron significativamente
aumentados.
Los científicos también reportaron que es importante no
reemplazar ácidos grasos trans en la dieta con las grasas saturadas. Las
guías alimentarias ahora recomienden el consumo de menos del 10 por
ciento de las calorías diarias en forma de los ácidos grasos
saturados; este porcentaje es 22 gramos o menos en una dieta de 2.000
calorías por día. Pero un análisis de datos del ARS en el
2007 mostró que como el 64 por ciento de los adultos estadounidenses
exceden esta cantidad.
Los investigadores del BHNRC estudiaron los niveles y las fuentes de la
grasa saturada y no saturada en la dieta estadounidense. El análisis fue
basado en una encuesta nacional representativa del consumo dietético en
EE.UU., llamada 'What We Eat in America/NHANES 2003-2004' (Lo Que Comemos en
América). La investigación fue dirigida por la nutricionista
Alanna
J. Moshfegh, líder del
Grupo
de Investigación de Encuestas Alimentarias del BHNRC.
Lea
más sobre esta investigación en la revista 'Agricultural
Research' de marzo 2008.