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Agricultural Research Service

Labranza de conservación: Una buena idea en los años mojados y secos / 5 de diciembre 2007 / Noticias del Servicio de Investigación Agrícola, USDA

Plántulas de algodón en un campo con labranza en franjas
La labranza en franjas ofrece beneficios en tanto los años mojados como los años secos. En la foto de arriba, plántulas de algodón emergen de un campo con labranza en franjas. Imagen cortesía de Dan Mott, Universidad Estatal de Carolina del Norte.


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Labranza de conservación: Una buena idea en los años mojados y secos

Por Sharon Durham
5 de diciembre 2007

Estudios de la labranza de conservación realizados por científicos del Servicio de Investigación Agrícola (ARS) en Georgia indicaron que esta práctica de granjería no sólo ofrece beneficios en los años secos, sino también reduce el escurrimiento superficial y la erosión del suelo en los años mojados.

Este estudio de labranza de conservación comenzó en el 1998. Desde entonces, los granjeros en Georgia han pasado por años mojados y años secos—los primeros cuatro años del estudio fueron secos. Entonces, en el 2002, las condiciones fueron más moderadas, y Georgia recibió más precipitación que la media en los años 2003 y 2005. La precipitación era menos que normal en los años 2004, 2006, y 2007.

Dirigido por ingeniero hidráulico David Bosch, químico ambiental Thomas Potter, y científico del suelo Clint Truman en el Laboratorio Sudeste de Investigación de Cuencas mantenido por ARS en Tifton, Georgia, los hallazgos de la investigación indican que la labranza en franjas—una forma de labranza de conservación—reduce el escurrimiento superficial, aumenta la infiltración del agua en el suelo, y aumenta la cantidad de agua disponible para la producción del cultivos.

El beneficio más importante de la labranza en franjas ocurre durante los años secos. Los sistemas de labranza en franjas aumentan la infiltración de la precipitación y permite la filtración de más agua a las raíces de plantas. El agua adicional que se filtra a las raíces de plantas durante el año seco beneficia al cultivador en la forma de más rendimientos y menos necesidad de riego. Los sistemas convencionales de labranza pierden más agua al escurrimiento superficial porque no hay protección en la superficie del suelo, y el suelo absorba el impacto completo de las gotas de lluvia, resultando en una compactación completa del suelo.

En los años mojados, dependiendo de cuando ocurre la precipitación, tanto la labranza convencional como la labranza de conservación pueden proveer suficiente agua para sostener el crecimiento de las plantas. Sin embargo, los sistemas de la labranza en franjas continúan a proveer infiltración aumentada y escurrimiento reducido, de este modo reduciendo la probabilidad de problemas ambientales relacionados con el escurrimiento superficial.

Durante el otoño e invierno, cuando los niveles de evaporación y transpiración están bajos, la infiltración del agua a menudo excede la capacidad del suelo para retener el agua. Cuando se considera todas las pérdidas de agua, los sistemas de labranza convencional pierden más agua debido al escurrimiento superficial más grande.

Durante las estaciones mojadas o secas, la labranza en franjas beneficia a los cultivadores aumentando la cantidad de agua de lluvia o de riego que se infiltra en el suelo para utilización por las plantas.

ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del Departamento de Agricultura de EE.UU.

Última Modificación: 12/5/2007
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