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Una nutricionista pesa un bebé como parte
de un estudio de largo plazo por ARS sobre los efectos de tres diferentes
fórmulas para bebés.
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Una dieta para el desarrollo cerebral, desde el
principio
Por Rosalie Marion
Bliss
21 de noviembre 2007 Estudios de cómo la dieta
y nutrición afectan el desarrollo del sistema nervioso central desde el
nacimiento están siendo realizados por científicos financiados
por el Servicio de Investigación Agrícola (ARS). Ellos están usando herramientas
no invasoras para evaluar el desarrollo psicológico, neurológico
y físico de bebés, niños y jóvenes de edad escolar,
así como otras funciones relacionadas con el cerebro.
Los recién nacidos sanos absorben información de sus ambientes
mientras sus cerebros brotan miles de millones de conexiones de células
nerviosas, o sinapsis. El desarrollo de las conexiones cerebrales en realidad
comienza en el útero, dirigido por el plan genético del feto
adquirido de ambos padres. Una buena nutrición es clave para sostener el
crecimiento de esta red de neuronas desde el principio.
ARS, la cual es la agencia principal de investigaciones científicas
del Departamento de Agricultura de EE.UU.,
está financiando la investigación en el Centro de
Nutrición de Niños en Arkansas (ACNC
por sus siglas en inglés), el cual es mantenido cooperativamente por ARS
y el Hospital de Niños de
Arkansas en Little Rock.
Entre otros proyectos, Terry Pivik, un psicofisiólogo que encabeza el
Laboratorio del Funcionamiento del Cerebro del ACNC, y
Janet
Gilchrist, quien encabeza la Unidad de Nutrición Clínica del
ACNC, tienen un interés en definir las mejores prácticas de
alimentación para el desarrollo cerebral en bebés y niños.
Para un proyecto llamado "The Beginnings Study" (el estudio de los
principios), investigadores están usando medidas de actividad cerebral,
comportamiento y crecimiento para estudiar cientos de bebés que se han
alimentado exclusivamente en una de las tres dietas más comunes de
bebés: leche materna, fórmula a base de leche de vaca, o
fórmula a base de soya.
Hasta ahora, los resultados preliminares indican que hay pequeñas
ventajas cognitivas y de lenguaje en los bebés de 6 y 12 meses
alimentados con la leche materna, comparados con los bebés en los dos
grupos alimentados con fórmula. Los investigadores avisan que estas
diferencias requerirán evaluaciones adicionales en el contexto de otros
factores contribuidores. El estudio continuará por varios más
años.
El desarrollo cerebral continúa por toda la niñez.
También, el cerebro pasa por una segunda onda de cambios funcionales
dramáticos durante la adolescencia, según los expertos.
Lea
más sobre esta investigación en la revista 'Agricultural
Research' de noviembre/diciembre 2007.