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 El genetista David
Hyten cosecha tejido de hojas de una progenie derivada del cruce de la variedad
de soya 'Williams 82' y una soya silvestre. Los investigadores
almacenarán el tejido de hoja en una temperatura de 80 grados Celsius
bajo cero y lo usarán para aislar el ADN para estudios
adicionales.
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Científicos reexaminan la diversidad
genética de la soya
Por
Jan Suszkiw 2 de
noviembre 2007
Un grupo de científicos dirigidos por el Servicio de
Investigación Agrícola (ARS) ha desafiado la suposición
común de que dos "cuellos de botella" genéticos han reducido
drásticamente la variabilidad genética de las variedades de soya
ahora cultivadas.
Se decía que el primer "cuello de botella" fue la tendencia de
los criadores de plantas de utilizar solamente unas pocas soyas de Asia,
llamadas "variedades antiguas" o "razas locales" (conocidas como 'landraces' en
inglés) para establecer la base genética de las soyas
estadounidenses en los años treinta y cuarenta. El segundo "cuello de
botella" fue la utilización por los criadores de solamente un grupo
pequeño de variedades selectas como los progenitores de cada tanda de
crianza durante los últimos 60 años.
Sin embargo, en un artículo publicado en la edición de
'Proceedings of the National Academy of
Sciences' (Procedimientos de la Academia Nacional de Ciencias) en noviembre
del 2006, un grupo dirigido por los genetistas del ARS
Perry
Cregan y
David
Hyten dijo que no es el caso, basado en su análisis de variaciones
de genes, llamadas alleles, en cuatro grupos mayores de soya. Estas incluyen 26
muestras de soya silvestre, Glycine soja; 52 razas locales
asiáticas; 17 progenitores de razas locales usadas para establecer la
soya estadounidense; y 25 variedades selectas.
Según Cregan y Hyten, quienes trabajan en el
Laboratorio
de la Genómica y el Mejoramiento de Soya, mantenido por ARS en
Beltsville, Maryland, los resultados indican que solamente una porción
pequeña de la diversidad genética de las razas locales fue
perdida después de su introducción de Asia y los años
subsecuentes de crianza intensiva. En cambio, la diversidad limitada resulta de
la diversidad intrínsecamente baja de la soya silvestre y una
pérdida adicional relacionada con la domesticación de la soya
hace miles de años en Asia.
Cregan y Hyten están de acuerdo con la idea de que asegurar la
variabilidad genética de la soya es imprescindible a la
protección del cultivo contra nuevas plagas y enfermedades. Sin embargo,
ellos ponen énfasis en la importancia de anticiparse a la posible
llegada de las plagas o los patógenos exóticos en EE.UU., y en
realizar búsquedas para los genes de resistencia en la Colección
de Germoplasma de Soya mantenida por ARS en Urbana, Illinois. Tales genes
podrían ser incorporados en las variedades selectas de EE.UU. antes de
un brote de plagas o patógenos exóticos. Los colaboradores de
Cregan y Hyten incluyen científicos de otros dos laboratorios del ARS,
la Universidad de Maryland, y la
Universidad de Nebraska.
Lea
más sobre esta investigación en la revista 'Agricultural
Research' de noviembre-diciembre 2007.
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del
Departamento de Agricultura de EE.UU.