El mejor método de liberar los beneficios del
ajo: Aplastarlo
Por Linda
Tokarz
18 de septiembre 2007 Un consumo grande del ajo crudo
tiene beneficios para el corazón, pero no para la vida social. Por
consiguiente, ¿cómo podemos disfrutar de estos bulbos gustosos sin
perder sus beneficios impresionantes de salud?
¡Aplastelos! Luego, los cuece ligeramente. Este sugerencia viene de los
científicos del Servicio de Investigación Agrícola (ARS) y sus colaboradores en Argentina.
Los investigadores han sabido por mucho tiempo que el ajo--semejante a su
pariente cercano, la cebolla--es una fuente rica de compuestos llamados
tiosulfinatos que ayudan a proteger el corazón. Estos compuestos de
azufre, más bien conocidos por causar el lagrimeo de ojos,
podrían bajar la presión sanguínea y disolver las masas
potencialmente perjudiciales de plaquetas en la corriente sanguínea.
Hasta ahora, la mayoría de investigadores y expertos de
nutrición han supuesto que el mejor método de obtener los
beneficios cardiovasculares del ajo era consumir los bulbos pequeños en
su forma más natural: crudo.
Pero no es verdad, según los descubrimientos del genetista de plantas
del ARS Philipp
Simon y sus colegas Pablo Cavagnaro, Alejandra Camargo y Claudio Galmarini.
Sus hallazgos están publicados en 'Journal of Agricultural
and Food Chemistry' (Revista de la Química de Agricultura y
Alimentos). Simon trabaja en la
Unidad
de Investigación de Cultivos de Verduras mantenida por ARS en
Madison, Wisconsin. Cavagnaro, Camargo y Galmarini trabajan en
INTA La Consulta en Argentina.
Ya que mucha gente mundialmente saltean o cuecen al horno su ajo antes de
comerlo, los investigadores querían saber si cocinarlo reducen los
efectos del ajo de diluir la sangre. También querían determinar
el impacto del aplastamiento del ajo, antes de cocinarlo, en su capacidad de
disolver las plaquetas que pueden obstruir las arterias.
Después de hervir, cocer al horno y cocer al horno de microondas los
clavos de ajo aplastados y no aplastados, los científicos descubrieron
que el ajo aplastado y ligeramente cocinado ofrece casi todos los beneficios
ofrecidos por el ajo crudo. La única excepción fue cocer al horno
de microondas, el cual eliminó casi todos los efectos del ajo de diluir
la sangre.
Los investigadores dicen que aunque el calor generalmente es responsable de
disminuir la capacidad del ajo de reducir las masas de plaquetas, es el
aplastamiento que libera los compuestos beneficiosos en primer lugar.
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del
Departamento de Agricultura de EE.UU.