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Sistema de riego lineal aplica agua en cultivos de
cebada y remolacha azucarera.
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Nuevo sistema de riego usa tecnología avanzada
para comunicar con las cosechas
Por Erin Peabody
12 de julio 2007 ¿Es verdad, como aquellos con
la habilidad de jardinería dicen, que hablando a las plantas las ayudan
a sobrevivir?
Si le preguntas al científico
Robert
Evans, del Servicio de Investigación Agrícola (ARS) -- quien construyó un sistema
moderno de riego que usa lo último en tecnología
inalámbrica para "comunicarse" con las cosechas -- la
respuesta es probablemente "sí".
Evans, un ingeniero agrícola, está escuchando más que
hablando -- gracias al prototipo de riego que él y colegas han
desarrollado, el cual consta de la tecnología Bluetooth, sensores,
estaciones meteorológicas y maquinaria tradicional de riego.
Evans trabaja en el
Laboratorio
de Investigación Agrícola de los Llanos Norteños,
mantenido por ARS en Sidney, Montana. Él y el asociado de
investigación del ARS
James
Kim construyeron el nuevo sistema de riego con dos metas en mente: aumentar
la supervivencia de cultivo y ahorrar agua preciosa y fertilizante.
¿Cómo funciona la tecnología? Colocados en el campo son
sensores que, como termómetros pequeños, constantemente toman la
temperatura de las plantas y del suelo alrededor. Bluetooth permite que los
sensores transmitan datos a la estación de base, que entonces instruye a
las boquillas de regadera exactamente cuánta agua es necesario regar.
El nuevo sistema elimina uno de los desafíos enfrentado los
regadores: la amplia variación de tipos de suelo que pueden existir en
un campo.
Por ejemplo, suelos de arcilla y de arena, los cuales tienen
características contrarias: uno prácticamente rechaza el agua,
mientras el otro lo absorbe fácilmente. Pero en un campo, estos suelos
pueden ser vecinos cercanos, resultando en una situación de insuficiente
o demasiada agua.
Sin embargo, el sistema de Evans y Kim no trata el campo como una sola zona
de suelo, sino como una colección de lotes más pequeños e
individuales, cada uno con sus propias idiosincrasias.
Según Evans, innovaciones tales como estas son necesarias si la
sociedad quiere manejar sus suministros disminuyentes de agua fresca -- una
estimación de 60 por ciento de cuales actualmente son usadas
mundialmente para el riego.
Lea
más en la revista actual de 'Agricultural Research'.
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del
Departamento de Agricultura de EE.UU.