Plantas de caupí reaccionan a los ataques por
insectos
Por Sharon
Durham
14 de junio 2007 Las plantas de caupí pueden
indirectamente percibir un ataque por los gusanos cogolleros detectando y
respondiendo a los productos de la degradación de sus propios tejidos --
la primera vez que esta capacidad ha sido detectada en plantas, según
científicos del Servicio de Investigación Agrícola (ARS) en Gainesville, la Florida.
Los científicos esperan sacar provecho de este descubrimiento
desarrollando una manera de intensificar esta respuesta defensiva, por
consiguiente aumentando la capacidad de la planta de protegerse.
Estudios científicos anteriores han mostrado que plantas tienen la
capacidad de percibir indirectamente ataques por patógenos y pueden
protegerse contra estos microbios. Pero esta es la primera vez que tal
mecanismo defensivo de planta ha sido descubierto con respecto a ataques por
insectos. Los hallazgos son presentados en el número de la revista 'Plant Physiology' (Fisiología de
Plantas) de junio.
La percepción indirecta de insecto significa que la planta no
reconoce directamente la plaga. En cambio, la planta percibe fragmentos de las
proteínas digestivas anormales, producidas por su propio proceso de
digestión, que indican un ataque por un insecto. Esto comienza con una
serie de respuestas bioquímicas que tienen la función de prevenir
heridas adicionales. Los gusanos cogolleros son un grupo de orugas relacionadas
que defolian una variedad amplia de plantas de cultivo.
El fisiólogo de plantas
Eric
Schmelz y sus colegas en la
Unidad
de Investigación de Químicas, parte del
Centro
para Entomología Medica, Agrícola y Veterinaria, mantenido
por ARS en Gainesville, la Florida, aislaron y identificaron un péptido
pequeño, llamado inceptina, de las secreciones orales de la larva del
gusano cogollero.
En las plantas de caupí (Vigna unguiculata) -- también
conocido como el frijol criollo -- este péptido provoca la
producción del etileno y una serie de fitohormonas relacionadas con la
defensa de la planta. En estudios de laboratorio, solamente las larvas del
gusano cogollero (Spodoptera frugiperda) que produjeron inceptinas
significativamente provocaron las defensas del caupí.
Las plantas pueden percibir y responder defensivamente a un ataque
directamente impidiendo el crecimiento de la plaga o indirectamente promoviendo
interacciones provechosas con organismos beneficiosos.
En 2005, EE.UU. produjo casi 23.000 toneladas de caupí. Mundialmente,
el caupí es entre los cinco cultivos principales de fibra ya que estas
plantas pueden tolerar suelos pobres y secos.
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del
Departamento de Agricultura de EE.UU.