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 Como un cultivo de
biocombustible, el césped Panicum virgatum podría ser más
eficaz que maíz y soya para reducir las emisiones del dióxido de
carbono, un gas del efecto invernadero que contribuye al cambio en el clima
global. En la foto de arriba, un genetista del ARS cosecha las semillas de
Panicum virgatum como parte de un programa de crianza del ARS para desarrollar
nuevas variedades específicamente para la producción de
bioenergía.
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Cultivos biocombustibles también reducen el
gas invernadero
Por Jan Suszkiw 8 de
junio 2007
El maíz y la soya son los cultivos preferidos actuales para
producir el etanol y el biodiesel, respectivamente. Pero dos otros
cultivosel césped Panicum virgatum y el álamo
híbridopodrían ser útiles en el futuro para reducir
los gases de efecto invernadero, también conocidos como los gases
invernadero, según científicos del Servicio de
Investigación Agrícola (ARS) y sus colaboradores.
En un estudio
publicado en la revista 'Ecological
Applications' (Aplicaciones ecológicas) de abril de 2007, el
científico del ARS
Paul
Adler y sus colegas compararon la producción neta del dióxido
de carbono y dos otros gases invernadero que son relacionados con la
producción de biocombustibles de varios cultivos de bioenergía.
En pocas palabras, se necesita energía para producir
energía, dice Adler, quien trabaja en la
Unidad
de Investigación de Sistemas de Pasto y Manejo de Cuencas, mantenida
por ARS en University Park, Pensilvania. Por ejemplo, utilizar un tractor para
arar, sembrar, fertilizar y cosechar requiere gasolina o combustible diesel.
Esto, en turno, emite el dióxido de carbono y otros gases invernadero
relacionados con el cambio climático global.
¿Las buenas noticias? Los cultivos de bioenergía
compensan por sus contribuciones de gas invernadero en tres maneras
principales: sacando el dióxido de carbono del aire y
almacenándolo en las raíces del cultivo y el suelo como un
carbono orgánico; produciendo subproductos tales como proteína
para pienso, el cual ahorra energía para producir pienso por otras
maneras; y por desplazamientoes decir, reemplazando un combustible
fósil con un biocombustible que "recicla", en vez de agregar, más
dióxido de carbono a la atmósfera.
Junto con el científico del ARS
Stephen
Del Grosso en Fort Collins, Colorado, y William Parton de la
Universidad Estatal de Colorado en
Fort Collins, Adler pronosticó una reducción de 40 por ciento de
emisiones de gas invernadero si se usan el etanol y el biodiesel producido de
las rotaciones de maíz y soya en vez de gasolina y biodiesel. Esta
reducción fue como dos veces más que cuando se usa el etanol
producido por sólo el maíz. Sin embargo, el grupo
pronosticó que usar el césped Panicum virgatum y el álamo
hibrido podría producir una reducción de casi tres veces
más de las emisiones de gas invernadero comparado con las rotaciones de
maíz y soya.
Esta investigación muestra que los biocombustibles si en verdad
tienen el potencial para sacar los gases de invernadero de la atmósfera
mientras ayudando a reducir la dependencia estadounidense del aceite
extranjero, según Adler.
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del
Departamento de Agricultura de EE.UU.