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El tecnólogo alimentario Charles Onwulata
examina el bioplástico moldeado a base de proteínas del suero
excedente.
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Subproductos lácteos pueden complementar el
plástico
Por Laura
McGinnis
1 de mayo 2007 El típico estadounidense
consume más de 30 libras de queso cada año, y cada libra de queso
producida crea nueve libras estimadas de los subproductos líquidos
conocidos como el suero.
La eliminación del suero no es difícil. En realidad, puede ser
rentable, gracias en parte a los científicos del Servicio de
Investigación Agrícola (ARS) en Wyndmoor, Pensilvania. Los
científicos han ayudado a crear usos para más de 1 mil
millón de libras de suero cada año en productos tales como
dulces, pasta, pienso y aun plásticos amigables con el medio ambiente.
Los científicos trabajan en la
Unidad
de Investigación de Procesamiento y Productos Lácteos, parte
del Centro
de Investigación de la Región Oriental mantenido por ARS en
Wyndmoor.
Ahora, el tecnólogo alimentario
Charles
I. Onwulata está usando un proceso llamado la extrusión
reactiva para complementar polietileno--un plástico común y no
biodegradable--con proteínas de suero.
La extrusión reactiva involucra forzando una materia plástica
por una cámara de calefacción, donde la materia se funde y se
mezcla con un agente químico que la fortalece. Entonces la materia se
moldea en una forma nueva.
Onwulata demostró que combinar las proteínas lácteas
con almidón durante este proceso hace posible la creación de un
producto plástico biodegradable que puede ser mezclado con polietileno y
moldeado en utensilios plásticos.
Trabajando con Seiichiro Isobe, un jefe de laboratorio en el
Instituto
Nacional Japonés de Investigación de Alimento, Onwulata
creó una mezcla bioplástica. Él y Isobe combinaron la
proteína de suero, la harina de maíz, glicerol, la fibra de
celulosa, el ácido acético y la proteína láctea
llamada caseina, y luego moldearon la materia para producir tazas. Los
bioplásticos a base de sustancias lácteas resultaron ser
más flexibles que otros bioplásticos, y también más
fáciles de moldear.
Las mezclas de bioplástico pueden reemplazar solamente como 20 por
ciento del polietileno en un producto, así que los materiales
resultantes sean sólo parcialmente biodegradables. Sin embargo, Onwulata
y sus colegas actualmente están aplicando este proceso al acido
poliláctico (PLA por sus siglas en inglés), un polímero
biodegradable. Esta investigación algún día podría
conducir al desarrollo de algunos bioplásticos completamente
biodegradables.
Lea
más sobre la investigación en la revista 'Agricultural
Research' de mayo/junio de 2007.
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del
Departamento de Agricultura de EE.UU.