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 La química
Gillian Eggleston (derecha) demuestra la prueba enzimática sencilla y
rápida a Hedgardo M. Centella, un técnico en el laboratorio del
fabricante Alma Sugarcane Factory en Lakeland, Luisiana.
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Fabricantes de azúcar se benefician de una
nueva prueba de enzimas
Por
Erin Peabody 2
de febrero 2007
El azúcar que se usa para el café, el cereal y los
postres favoritos parece tan simple, tan puro. ¿Y el proceso de
extraerlo de los tallos abultados de caña, con su altura de 6 pies?
¡Todo lo contrario!
Por esta razón, durante los últimos 13 años la
química del Servicio de Investigación Agrícola (ARS)
Gillian
Eggleston ha tratado de abordar los desafíos relacionados con el
procesamiento en las fábricas de caña de azúcar.
Eggleston, quien trabaja en el
Centro
de Investigación de la Región Sureña, mantenida por
ARS en Nueva Orleáns, Luisiana, ya ha ayudado a las fabricas de Luisiana
a resolver uno de sus problemas más difíciles: el dextran.
El dextran es un material espeso y viscoso que se acumula en la
caña dañada. Es causado por una bacteria que es atraída a
las heridas de la caña recién cosechada o quemada. La bacteria,
llamada Leuconostoc mesenteroides, produce el dextran molestoso como un
subproducto de su alimentación en el azúcar.
Con su textura espesa y pegajosa, el dextran puede bloquear las
tuberías donde el jugo de caña se calienta y clarifica. Hay que
usar las enzimas, conocidas como dextranasas, para descomponer este
polisacárido pegajoso.
Hasta la participación de Eggleston, sin embargo, los
operadores de fabrica tales como Adrian Monge de la compañía
Cora Texas Manufacturing en White
Castle, Luisiana, no sabían exactamente cuáles enzimas de
dextranasa de usar.
Las enzimas se venden en una variedad vertiginosa de concentraciones y
unidades de medida, dejando que los operadores adivinen cómo funcionan.
También, poco se ha conocido sobre cómo mejor utilizar las
enzimas.
Pasando la mayoría de su tiempo fuera del laboratorio y adentro
de las fábricas de azúcar, Eggleston descubrió más
de una solución al problema del dextran.
Primero, ella desarrolló una prueba simple, conocida como el
método Eggleston de titración, para evaluar el potencial de una
enzima en la fábrica. Ahora, ella puede aconsejar a los procesadores
sobre cómo y dónde aplicar dextranasa para el uso óptimo.
Estos hallazgos de investigación están valiendo la pena.
Una reducción de hasta 95 por ciento en el dextran ha sido notada en las
cinco fábricas -- de las 12 en Luisiana -- que han adoptado la
tecnología de Eggleston.
Lea
más sobre la investigación en la revista 'Agricultural
Research' de febrero 2007.
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del
Departamento de Agricultura de EE.UU.