Page Banner

United States Department of Agriculture

Agricultural Research Service

Investigaciones mejoran la condición de la Bahía de Chesapeake / 21 de noviembre 2006 / Noticias del Servicio de Investigación Agrícola, USDA

Greg McCarty, Anne Gustafson y Cathleen Hapeman usan un perfilador de corrientes acústico Doppler para evaluar la velocidad y geometría de un arroyo. Enlace a la información en inglés sobre la foto
El científico del suelo Greg McCarty del ARS, la científica Anne Gustafson de la Universidad de Maryland (centro), y la química Cathleen Hapeman del ARS usan un perfilador de corrientes acústico Doppler para evaluar la velocidad del agua y la geometría del canal de un arroyo en la cuenca Choptank.

Investigaciones mejoran la condición de la Bahía de Chesapeake

Por Sharon Durham
21 de noviembre 2006

No hay duda que la Bahía de Chesapeake es una vía fluvial que ha sufrido tensión a causa de la producción de cosechas y animales—así como desarrollo regional—a través de toda su cuenca, la cual incluye aproximadamente 64.000 millas cuadradas. Por mucho tiempo, los científicos del Servicio de Investigación Agrícola (ARS) y otros investigadores han estado estudiando maneras para mitigar o prevenir daño causado por prácticas agrícolas. ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA por sus siglas en inglés).

Hay buenas noticias: Ha habido progreso. Desde 1985, los niveles estimados de fósforo en la bahía se redujeron de 27,1 millones de libras a 19,5 millones en 2002. Los niveles de nitrógeno se redujeron de 338 millones de libras en 1985 a 278 millones en 2002.

Para reducir aún más el escurrimiento a la bahía, el científico del suelo Greg McCarty del Laboratorio de Hidrología y Sensoramiento Remoto, mantenido por ARS en Beltsville, Maryland, ha conducido muchas investigaciones sobre el uso de barreras vegetativas en áreas ribereñas para reducir la cantidad de nutrientes que entran en las vías fluviales. Estas barreras vegetativas—incluyendo áreas de césped o árboles en tierras pantanosas o por las orillas de arroyos—ayudan a filtrar los contaminantes y los nutrientes excedentes.

Desafortunadamente, las reducciones en nutrientes hasta ahora todavía podrían ser insuficientes porque, en el verano de 2005, había casi cero oxígeno en 3 por ciento de las aguas de la bahía, y 21 por ciento de las aguas tuvieron niveles bajos de oxígeno, según el Programa de la Bahía de Chesapeake (CPB por sus siglas en inglés), el cual involucra múltiples agencias. Este fue el nivel más bajo de oxígeno detectado en la región central de la bahía desde el principio de medición por el CPB en 1984.

Ahora, además de los estudios científicos por agencias estatales y federales para mejorar la condición de la bahía, hay un intento en curso por USDA. Esta actividad, la cual se llama CEAP por sus siglas en inglés (por 'Programa de Evaluación de los Efectos de Conservación') involucra investigadores de cuencas a través de EE.UU. para evaluar los beneficios y el valor de actividades de conservación de recursos naturales. Como parte de CEAP, los investigadores están usando datos históricos y observación de las condiciones actuales en la bahía para estimar el impacto de prácticas de conservación—tales como zonas ribereñas y cultivos de cobertura—en asuntos ambientales tales como la calidad del agua entrando en la bahía.

Lea más sobre esta investigación en la revista 'Agricultural Research' de noviembre-diciembre.

Última Modificación: 11/21/2006
Footer Content Back to Top of Page