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United States Department of Agriculture

Agricultural Research Service

Probando los desperdicios de aves de corral para la agricultura de la cero labranza / 20 de noviembre 2006 / Noticias del Servicio de Investigación Agrícola, USDA

Aves de corral en un gallinero, con los desperdicios en el piso. Enlace a la información en inglés sobre la foto
El científico del suelo Peter Kleinman investigará un método experimental de inyectar los desperdicios de aves de corral en el suelo para prevenir el escurrimiento de este fertilizante natural a la Bahía de Chesapeake.

Probando los desperdicios de aves de corral para la agricultura de la cero labranza

Por Jan Suszkiw
20 de noviembre 2006

Peter Kleinman planea llevar sus investigaciones al campo este otoño. Más o menos cada mes, el científico de suelo del Servicio de Investigación Agrícola (ARS) dejará los valles ondulantes de las granjas lecheras de Pensilvania para el maíz, los cangrejos y los pollos—los productos distintivos de la Península Delmarva.

Esta península de 5.950 millas cuadradas abarca partes de los estados de Delaware, Maryland y Virginia. Allí, Kleinman investigará un método experimental de inyectar los desperdicios de aves de corral dentro del suelo para prevenir el escurrimiento de este fertilizante natural a la Bahía de Chesapeake.

Cada año, las aproximadamente 2.700 granjas avícolas de Delmarva crían más de 571 millones de pollos. Las 600.000 toneladas de desperdicios que producen—una mezcla de estiércol y cama de paja—son un fertilizante ideal para maíz, soya y otros cultivos en Delmarva. Sin embargo, rociárlo en la superficie del suelo expone nutrientes tales como el fósforo al escurrimiento a las aguas de la bahía, causando brotes de alga que bloquean la luz y privan de oxígeno los peces, cangrejos y otras formas de vida acuática.

El uso cada vez más popular de la cero labranza agrava el problema, según Kleinman, quien trabaja en el Laboratorio de Investigación de Sistemas de Pasto y Manejo de Cuencas, mantenido por ARS en University Park, Pensilvania.

Desde 2005, él ha investigado equipos de aplicar fertilizante llamados inyectores, los cuales echan un chorro del estiércol líquido debajo de la superficie del suelo. Tom Way, un colaborador con el Laboratorio de la Dinámica del Suelo mantenido por ARS en Auburn, Alabama, desarrolló la nueva tecnología de inyectar los desperdicios. Ahora, en colaboración con el Instituto Cooperativo para Tecnología Ambiental Costera y Estuarina (CICEET por sus sigas en inglés) de la Universidad de New Hampshire y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica, ellos están explorando modificaciones del equipo que podrían permitir la inyección de los desperdicios de aves de corral dentro de los suelos arenosos de la Península Delmarva.

Sus actividades en el campo son basadas en investigaciones anteriores en cuales Kleinman e investigadores de la Universidad Estatal de Pensilvania y la Universidad de Maryland-Eastern Shore usaron una combinación de simuladores de lluvia, tecnología para observar y medir escurrimiento, y otros equipos para examinar qué bien los cuatros tipos de inyectores de estiércol de vaca reducir el escurrimiento y los olores emanando de los campos fertilizados. Este proyecto es uno de 15 que CICEET está financiando nacionalmente para promover nuevos enfoques para salvaguardar las regiones costeras de EE.UU.

ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del Departamento de Agricultura de EE.UU.

Última Modificación: 11/20/2006