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 Microbios usados en comidas
agregan sabores fuertes a salami, queso y encurtidos, y eliminan la acidez del
vino. Ahora, su ADN descifrado provee un cianotipo para nuevos usos
industriales biobasados. Imagen cortesía de Roy Kaltschmidt,
Laboratorio Nacional Lawrence
Berkeley. |
Microbios "domesticados" demuestran su valor
industrial
Por Rosalie Marion Bliss
16 de noviembre 2006
Una gama de compuestos de sabores ácidos y agrios, los cuales
se encuentran mundialmente en cientos de productos populares de alimento y
bebida, resultan de algunos microorganismos fermentativos amistosos que
realizan una variedad de procesos biosintéticos claves.
Ahora, un consorcio de investigadores de los sectores públicos,
privados y académicosincluyendo tres científicos con el
Servicio de Investigación Agrícola (ARS)ha descifrado el ADN de nueve
cepas representativas de bacterias que producen el ácido láctico,
o LAB por sus siglas en inglés.
Aunque las levaduras son responsables de poner burbujas en cerveza y
pan, LAB les da la acidez o suavidad a los quesos y los sabores fuertes al
yogur y kéfir.
El estudio, el cual fue publicado recientemente en 'Proceedings of the National Academy of
Sciences' (Procedimientos de la Academia Nacional de Ciencias), fue llevado
a cabo por un grupo de investigadores académicos de múltiples
institutos bajo el Consorcio del Genoma de la Bacteria de Ácido
Láctico, encabezado por el microbiólogo David Mills en la
Universidad de California en Davis. Los
investigadores incluyeron los microbiólogos del ARS
Fred
Breidt e
Ilenyz
Díaz-Muñiz, y el patólogo de plantas del ARS
Patrick
Wechter.
El estudio de varios años también involucró
científicos con el Instituto Colectivo
del Genoma, parte del Departamento de
Energía y ubicado en Walnut Creek, California. Este instituto
coordina con el Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA por sus siglas en inglés) en
proyectos seleccionados de secuenciar de ADN.
Las LAB producen el ácido láctico como un subproducto de
la fermentación enzimática de lactosa, o azúcar de leche,
sin la ayuda de exposición al aire. El metabolismo de este clan
funcional de bacterias ha sido explotado por miles de años para
preservar los alimentos no refrigerados.
Un hallazgo basado en análisis genómico comparativo
reveló regiones de codificación que permiten las LAB a producir
sustancias antimicrobianas. La bacteriocina, por ejemplo, es producida por
ciertas variedades de LAB y ha sido identificada como un inhibidor de la
bacteria Listeria monocytogenes, la cual es patogénica a los humanos.
Los datos les permiten a los investigadores a entender mejor
cómo el proceso fermentativo de LAB puede ser explotado para nuevas
aplicaciones biobasadas e industriales. El polímero dextrano, por
ejemplo, puede ser producido biológicamente cuando uno de las LAB
nuevamente secuenciadasLeuconostoc mesenteroidesactúa en los
azúcares de caña o remolacha. El dextrano se puede usar como un
ingrediente químico biobasado en productos comerciales tales como
cosméticos y productos farmacéuticos.
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del
USDA.