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Los beneficios posibles de decifrar el
código genético de la mandioca incluyen no sólo mejorando
mandioca como una cosecha agrícola, sino también aumentando su
potencial como una fuente de combustible etanol para los países en
vía de desarrollo. En la foto arriba, algunas mujeres ganesas pelan
mandioca, la cual es una comida básica para más de 600 millones
de personas en África, Asia, y América Latina.
Imagen cortesía de la Organización de las Naciones
Unidas para la Agricultura y la Alimentación; foto FAO/18293/P.
Conti.
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Científicos se preparan para decodificar el
genoma de mandioca
Por Jan Suszkiw
30 de agosto 2006 Esfuerzos para secuenciar el genoma
de la mandioca, una comida básica para millones de gente mundialmente,
podría rendir las claves genéticas para decodificar rasgos nuevos
para un rendimiento mejorado, más proteína y aún
aplicaciones industriales novedosas -- tales como poniendo combustible en el
tanque de gasolina.
Esta es la esperanza de los científicos del Servicio de
Investigación Agrícola (ARS) James
Anderson y
David
Horvath, miembros de un equipo de 10 institutos que secuenciarán y
anotarán el genoma de mandioca comenzando este otoño. El
Instituto Colectivo de Genoma del
Departamento de Energía de EE.UU.
está proveyendo fondos y ayuda técnica.
Anderson y Horvath, ambos con la
Unidad
de Investigación de Ciencia de Plantas mantenida por ARS en Fargo,
Dakota del Norte, imaginan comparando el genoma de mandioca con aquello de la
lechetrezna frondosa, un pariente cercano y maleza invasora perenne en 35
estados de EE.UU. Diferencias claves resultando de tal comparación
podrían promover nuevas maneras de aumentar la tolerancia de
tensión de la mandioca e interrumpir el crecimiento de brotes de la
lechetrezna frondosa. Información genética de mandioca
también podría acelerar investigaciones para reestablecer las
semillas de ricino, otro pariente cercano, como una fuente domestica de aceite
industrial, sin la toxina ricina.
Globalmente, los beneficios de la secuencia del genoma de mandioca
podrían materializar como un cultivar con más rendimientos o
más resistencia a plagas y enfermedades. Un interés particular es
lograr más proteína de la mandioca para mejor suplementar las
necesidades dietéticas de más de 600 millones de gente en Asia,
África y América Latina que confían en la cosecha como una
fuente principal de calorías.
En el sector industrial, aumentar la producción de almidón de
mandioca bajo un alcance más amplio de condiciones podría crear
las condiciones necesarias en los países en vía de desarrollo
para usar la cosecha en la producción del combustible etanol. En efecto,
mandioca puede mantener una productividad alta bajo condiciones donde otras
cosechas fallan, incluyendo maíz, cuyo almidón cuesta más.
Junto con el investigador principal Claude Fauquet del
Centro Donald Danforth de Ciencia de
Plantas en San Luis, Misurí, Anderson está ayudando con la
evaluación de 25 cultivares diferentes de mandioca para determinar
cuales son los mejores para la primera etapa de secuencia. Esta fase
cubrirá una porción del genoma total de la mandioca 500
pares de megabases con el resto después, pendiente de un
resultado exitoso.
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del
Departamento de Agricultura de EE.UU.