|
 Esta imagen de tres
dimensiones, generada por computadora, de una molécula de fitasa ayuda a
los investigadores a hacer cambios para mejorar la enzima.
|
Aditivos alimentarios ayudan a la
agriculturay el medio ambiente
Por
Erin Peabody 5
de julio 2006
Investigadores con el Servicio de Investigación Agrícola
(ARS) han diseñado suplementos
alimenticios para aves de corral y otros animales agrícolas que no
sólo aumentan la nutrición, sino también reducen la
cantidad de fósforo potencialmente perjudicial que se escapa al medio
ambiente.
Los investigadores del ARS
Ed
Mullaney y
Jaffor
Ullah han diseñado enzimas de fitasa que ayudan a los pollos y
cerdos a digerir más del fósforo en sus dietas a base de plantas.
Aunque el fósforo es un mineral necesario que tiene un papel importante
en la composición del ADN de todos los animales, el fósforo
excesoen forma de estiércolpuede contribuir a la
contaminación del medio ambiente.
Niveles excesivos de fósforo filtrándose a los
ríos y océanos causan un crecimiento excesivo de algas, las
cuales roban el oxígeno del agua mientras que se descomponen. La
disminución del oxígeno causa daños a los ecosistemas
marinos, por su parte causando la muerte de cantidades grandes de peces y otros
organismos.
Hace veinte años, Mullaney y Ullah fueron los primeros en
caracterizar fitasa, la cual es una enzima natural a base de hongos. Esta
enzima podría mejorar la nutrición de animales, ahorrar los
costos de pienso y reducir las pérdidas de fósforo en las
granjas. Mullaney, quien es un genetista, y Ullah, quien es un
bioquímico, ambos trabajan en el
Centro
de Investigación de la Región Sureña mantenido por ARS
en Nueva Orleáns, Luisiana.
Incorporando hallazgos de investigaciones anteriores, los
científicos ahora han creado unas nuevas enzimas mejoradas especialmente
adaptadas para los estómagos de los pollos y cerdos. Los
científicos comprendieron que la fitasa es un catalizador impresionante
para descomponer el fósforo en las dietas a base de planta de los
animales, pero su funcionamiento no es óptimo en los microambientes
típicos en muchos de los estómagos de animales.
Para superar este obstáculo, los investigadores reconstruyeron
la enzima en una escala molecular, con buenos resultados. De hecho, Mullaney y
sus colaboradores descubrieron que cuando algunos cerdos comieron el aditivo
rediseñado de fitasa por solamente cinco semanas, sus aumentos de peso
fueron 13 por ciento más altos que los de otros cerdos que comieron la
enzima original. Y si los animales absorben más fósforo, menos es
excretado en sus desperdicios.
Lea
más sobre la investigación en la revista 'Agricultural
Research' de julio 2006.
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del
Departamento de Agricultura de EE.UU.