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Después de pegar una mosca blanca a una
hoja, el chinche de ojos grandes puede devorar su presa.
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Métodos alternativos para el control de la mosca
blanca
Por Laura
McGinnis
5 de abril 2006 No bombardea las plagas de
algodón con insecticida; complementar rociadas químicas con
métodos de control biológico es una manera mejor.
Esto es el consejo de los entomólogos del
Centro
Estadounidense de Investigación Agrícola de los Terrenos
Áridos y de la Universidad de
Arizona. El centro, ubicado en Maricopa, Arizona, es una nueva
instalación del Servicio de Investigación Agrícola (ARS), la agencia principal de
investigaciones científicas del Departamento de Agricultura de EE.UU.
La mosca blanca de la hoja plateada es una plaga seria de algodón. En
los años noventa, durante el punto culminante del crecimiento de su
población, las moscas blancas anualmente destruyeron cosechas
estadounidenses con un valor de millones de dólares. Los
entomólogos
Steven
Naranjo y
James
Hagler del ARS contribuyeron al esfuerzo nacional para reducir la
población de la mosca blanca.
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El entomólogo James Hagler mira los
resultados de una prueba ELISA. Los pozos del color azul indican la presencia
de los restos de moscas blancas en el estómago de los insectos
predadores.
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Ahora ellos soportan una combinación de acción preventiva,
control biológico e insecticidas selectivos como la respuesta más
eficaz y amigable con el medio ambiente a las invasiones de la mosca blanca.
Naranjo y Peter Ellsworth, un investigador de la Universidad de Arizona,
analizaron los factores que contribuyen a la mortalidad de la mosca blanca.
Ellos identificaron las causas de muerte más comunes, incluyendo los
insectos predadores y el desplazamiento por el clima. Esto dirigió a los
científicos a recomendar la conservación de predadores naturales
para un control eficaz de la mosca blanca.
Para identificar los insectos que son predadores naturales de la mosca
blanca, Hagler desarrolló un ensayo que prueba los contenidos de la
tripa del insecto para evidencia del consumo de la mosca blanca. Usando este
método, Hagler y Naranjo cuantificaron la frecuencia de conducta
predatoria por 18 predadores de la mosca blanca, muchos de quién se han
identificados previamente.
Los investigadores recomiendan el uso adicional de control biológico
con reguladores de crecimiento de insecto disponibles comercialmente, tales
como buprofezin y pyriproxyfen. Sus estudios muestran que los reguladores de
crecimiento tienen tendencia a conservar los predadores naturales, mientras los
insecticidas convencionales no pueden diferenciar entre los insectos,
eliminando ambos el predador y su presa.
La investigación de los científicos les ha permitido hacer
recomendaciones específicas para mejorar el manejo de la
población de la mosca blanca. Su trabajo es parte de una base creciente
de conocimiento que ha ayudado a reducir el uso de insecticida para el control
de la mosca blanca por como el 85 por ciento desde 1995.
Lea
más sobre la investigación en la revista 'Agricultural
Research' de abril 2006.