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Agricultural Research Service

El valor de las comidas de grano entero en la lucha contra la grasa / 21 de marzo 2006 / Noticias del Servicio de Investigación Agrícola, USDA

Jeanne Blankenship y Tara Hembrooke examinan dos cenas para el estudio de comidas de grano entero. Enlace a la información en inglés sobre la foto
La dietista principal Jeanne Blankenship (izquierda) y la estudiante doctoral Tara Hembrooke examinan dos cenas para el estudio de comidas de grano entero: stir-fry de pollo hecho con cebada entera (primer plano) o con arroz blanco refinado (último plano).

El valor de las comidas de grano entero en la lucha contra la grasa

Por Marcia Wood
21 de marzo 2006

El pan tostado crujiente de grano entero y otras comidas de grano entero ya son conocidos por ayudar a mantener niveles saludables de ciertas grasas en el cuerpo humano. Un estudio preliminar dirigido por la química Nancy L. Keim del Servicio de Investigación Agrícola (ARS) provee nuevos detalles sobre cómo los granos enteros hacen eso.

Las pautas nacionales recomiendan el consumo de por lo menos tres porciones de comidas de grano entero cada día. Pero la mayoría de estadounidenses consiguen menos de una sola porción diariamente.

Keim, con el Centro Occidental de Investigación de Nutrición Humana mantenido por ARS en Davis, California, y sus colegas de la Universidad de California-Davis trabajaron con 10 voluntarias sanas, de edades entre 20 a 45, para el estudio.

Las voluntarias participaron en dos regímenes separados de 3 días, uno con comidas altas en granos enteros y otro con comidas hechas de granos refinados. Cuando participando en el régimen de granos enteros, por ejemplo, las mujeres comieron un saltado de pollo y cebada perlada—en vez de arroz blanco—para la cena.

Después de la terminación de cada uno de los regímenes, las voluntarias tomaron un desayuno experimental en el laboratorio. En ese día, las voluntarias dieron una muestra de sangre antes de comer y también tres veces adicionales durante el día.

Los científicos encontraron dos diferencias importantes en partículas—conocidas como lipoproteínas de muy baja densidad, o VLDL por sus siglas en inglés—que transportan la grasa en la sangre.

Primero, las VLDL de las voluntarias contuvieron niveles más altos de un tipo de grasa, conocido como un triglicérido, después del desayuno de granos refinados comparado con después de la comida de granos enteros. Segundo, las VLDL de las voluntarias tuvieron una cantidad más alta de otro compuesto problemático—conocido como apolipoproteína CIII, o apoCIII en inglés—después de la comida de granos refinados.

En estudios médicos, niveles más altos de triglicéridos y de apoCIII han sido asociados con un riesgo más alto de enfermedad cardiaca.

Keim reportó estos hallazgos en la reunión de 2005 de la Federación de las Sociedades Americanas para la Biología Experimental. Ella planea comenzar un estudio adicional más largo y más grande durante este año.

Lea más sobre el estudio en la revista 'Agricultural Research' de marzo 2006, la cual se enfoca en las investigaciones del ARS sobre la obesidad.

ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del Departamento de Agricultura de EE.UU.

Última Modificación: 3/21/2006