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Adherencia a una dieta--en vez del tipo de
dieta--es clave para la pérdida de peso. Se estima que 64 por ciento de
todos los adultos estadounidenses tienen sobre peso o están obesos, y
casi 9 millones de niños estadounidenses de 6 años o más
están obesos.
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Estar a dieta: El éxito depende de
calorías y persistencia
Por Rosalie Marion
Bliss
15 de marzo 2006 Echar la culpa al tipo de dieta por
no perder peso es conveniente. Pero una comparación de cuatro dietas
populares de perder peso que voluntarios probaron por un año
mostró que prosiguiendo con una dieta para perder peso fue más
importante que el tipo de dieta.
El estudio fue financiado en parte por el Servicio de Investigación
Agrícola (ARS) la agencia
principal de investigaciones científicas del Departamento de Agricultura
de EE.UU. (USDA por sus siglas en
inglés). El estudio fue publicado en la revista Agricultural Research de
marzo, publicada por ARS. La edición destaca la investigación del
ARS sobre obesidad.
Los coautores del estudio
Ernst
J. Schaefer y Joi A. Gleason trabajan en el
Centro
Jean Mayer de Investigación de Nutrición Humana sobre
Envejecimiento mantenido por USDA en la Universidad Tufts, y Michael L.
Dansinger en el Centro Médico de
Tufts-Nueva Inglaterra. Ambos centros están ubicados en Boston,
Massachussets.
El estudio comparó los méritos relativos de las dietas
llamadas Atkins (restricción de carbohidratos), Ornish
(restricción de grasa), Weight Watchers (restricción de
calorías y tamaño de porciones), y Zone (restricción de
alto carbohidrato de carga glicémica y un aumento de proteína).
Los hallazgos fueron publicados en la revista
Journal of the American Medical
Association (Revista de la Asociación Médica Americana).
Los investigadores asignaron al azar 160 voluntarios demasiado gordos u
obesos para usar una de las cuatro dietas. Durante los primeros dos meses,
todos los participantes recibieron consejos específicos a la dieta.
Entre los que "completaron" el régimen entero de 12 meses,
todas las cuatro dietas condujeron a reducciones de peso que fueron modestas
pero significantes. Además, los voluntarios realizaron un mejoramiento
de 10 por ciento en el equilibrio de los niveles del colesterol bueno
"HDL" y del colesterol malo "LDL".
Solamente como la mitad de los voluntarios completaron los programas que los
autores consideran los más extremos de las dietas: Atkins y Ornish. En
contraste, casi dos tercios pudieron terminar las dietas más moderadas:
Weight Watchers y Zone.
Los hallazgos del estudio muestran la importancia de adoptar una dieta de
restricción de caloría que es más apropiada para las
preferencias de comida de uno, estilo de vida y status de salud. Los autores
concluyeron que el pronosticador más fuerte de la pérdida de peso
de los voluntarios no fue el tipo de dieta, pero su conformidad con la dieta.
Lea
más sobre esta investigación en la revista 'Agricultural
Research' de marzo 2006.