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Aves de corral muertas saliendo de una
máquina automatizada de desplumar en la planta pilota de procesamiento
de pollo en el Centro Russell de Investigación.
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Adelantos en la reducción de las bacterias
Campylobacter en las aves de corral
Por Sharon
Durham
17 de febrero 2006 Científicos del Servicio de
Investigación Agrícola (ARS) han identificado e investigado dos
puntos en el proceso de la producción de aves de corral cuando
contaminación con las bacterias Campylobacter podría ocurrir.
Las bacterias Campylobacter son patógenos alimentarios que pueden
contaminar el pollo crudo o cocinado inadecuadamente. Estas bacterias pueden
causar diarrea ligera o severa y fiebre en los humanos, y algunas veces pueden
causar, como una enfermedad secundaria, la afección neurológica
conocida como el síndrome de Guillian-Barre.
Como estas bacterias son encontradas comúnmente en los intestinos de
los cerdos, el ganado y las aves de corral, ellas son fácilmente
depositadas en los camiones y remolques cuando los animales se transportan a
las plantas de procesamiento. El transporte de las aves de corral vivas a las
plantas de procesamiento también involucra encerrando las aves en jaulas
de transporte por períodos largos de tiempo.
Es posible reducir las bacterias Campylobacter durante el transporte y el
procesamiento de las aves de corral con medidas simples. Pero algunas veces,
"simple" no es igual con "inmediatamente viable".
El microbiólogo
Mark
Berrang y la tecnóloga de alimentos
Julie
Northcutt, ambos con ARS, han evaluado el papel de las jaulas de transporte
y el proceso de desplumar las aves muertas como puntos importantes cuando
contaminación de las aves puede ocurrir. Berrang trabaja en la
Unidad
de Investigación de Epidemiología Bacteriana y Resistencia
Antimicrobiana, mantenida por ARS en Athens, Georgia, y Northcutt trabaja
en la Unidad
de Investigación de Procesamiento de Aves de Corral, también
en Athens.
Los científicos descubrieron que las heces de las aves contaminadas
con Campylobacter pueden contaminar las plumas y la piel de aves no
contaminadas que subsecuentemente usan la misma jaula sucia. En las
investigaciones de Berrang y Northcutt, secar las jaulas por 48 horas antes de
utilizarlas de nuevo significativamente redujo la cantidad de las bacterias
Campylobacter.
Pero esta medida no es práctica por razones de costo y
logística. Por consiguiente, los científicos planean explorar
métodos para rediseñar las jaulas para simplificar su limpieza.
Según Berrang, lavar las jaulas con agua y desinfectante puede reducir
los niveles de las bacterias Campylobacter, pero no es fiable y no elimina los
microbios.
La segunda oportunidad critica para contaminación ocurre durante un
paso temprano en el procesamiento--desplumar las aves muertas. Aunque el
procesamiento reduce la cantidad de las bacterias en las aves muertas, el
proceso de desplumar aumenta las cantidades de bacterias. Para controlar los
microbios, los procesadores tienen que combatir esta contaminación
durante el resto del procesamiento.
Berrang y Northcutt han mostrado que el aumento en la cantidad de las
bacterias Campylobacter ocurre como resultado de la fuga de materia fecal de
los intestinos de las aves durante desplumar. Los científicos ahora
están investigando métodos para minimizar esta fuente de
contaminación.
Lea
más sobre esta investigación en la revista 'Agricultural
Research' de febrero 2006.
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del
Departamento de Agricultura de EE.UU.