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Agricultural Research Service

Los deleites escondidos en las praderas nevadas / 11 de enero 2006 / Noticias del Servicio de Investigación Agrícola, USDA

Una vaca Angus disfruta del césped y el forraje llamado coquia. Enlace a la información en inglés sobre la foto
Una vaca Angus disfruta del césped y el forraje llamado coquia.

Los deleites escondidos en las praderas nevadas

El ranchero Bob Adams y el científico Blair Waldron del ARS hablen del valor nutritivo de coquia. Enlace a la información en inglés sobre la foto
El ranchero Bob Adams (izquierda) de Utah y el genetista de plantas Blair Waldron del ARS hablen del valor nutritivo del forraje llamado coquia.

Por Marcia Wood
11 de enero 2006

Cuando la nieve cubre las praderas occidentales de EE.UU., semillas, hojas y tallos de una planta robusta llamada forraje coquia son un deleite rico en proteína para los animales hambrientos. Semejante a un arbusto, el forraje alimenta no sólo el ganado sino también ovejas, venado, alce y antílope.

Tener un nuevo forraje coquia que es más alto y que puede asomarse por los ventisqueros para un alcance más fácil definitivamente podría ayudar a los animales durante los meses rigurosos del invierno, según el genetista de plantas Blair L. Waldron del Servicio de Investigación Agrícola (ARS). Esto es porque él está estudiando las plantas de forraje coquia más altas de Kazajstán y otras partes de Eurasia que podrían ser usadas como padres para las plantas del mañana.

El único tipo de forraje coquia vendido en EE.UU. hoy en día--una planta llamada Immigrant (Inmigrante)--generalmente crece no más de dos pies en altura, mientras que los especímenes de Eurasia aparentemente pueden alcanzar cinco pies.

Waldron, basado en el Laboratorio de Investigación de Forraje y Pasto mantenido por ARS en Logan, Utah, colaboró con los científicos de animal de la Universidad Estatal de Utah en un estudio reciente que provee nuevos detalles sobre la capacidad del forraje coquia a mantener el ganado--y las ganancias de los rancheros--en buena salud.

Para el ensayo, 24 vacas Angus preñadas pasaron desde temprano en noviembre hasta tarde en enero en corrales--donde se alimentaron con heno de alfalfa--o en los pastos de coquia y agropiro crestado.

Al final del estudio, dos indicadores sobre la salud total--condición del cuerpo y grasa de lomo--fueron entre la tasa deseable para todos los animales. Aunque las medidas de la grasa de lomo fueron más bajas para las vacas que se alimentaron en el pasto, estos animales no obstante estuvieron en buena condición para parir.

Es más, los costos de alimentos fueron 25 por ciento menos que aquellos alimentados con alfalfa.

Sembrando el forraje coquia no es una nueva idea para las intermontañas occidentales--la región que se extiende de Oregon oriental y Washington a través de Nevada, Idaho, Utah y Colorado hasta Arizona norteño y Nuevo México.

Pero el costo alto del heno de alfalfa, y la competencia aumentada de agua para regarlo, está llevando a los rancheros a considerar de nuevo el forraje coquia.

Lea más sobre la investigación en la revista Agricultural Research de enero 2006.

ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del Departamento de Agricultura de EE.UU.

Última Modificación: 1/17/2006
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