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El microbiólogo Gregory Siragusa examina un
cultivo bacteriano mientras la técnica Johnna Garrish mide zonas de
actividad antimicrobiana producidas por las bacteriocinas desarrolladas
conjuntamente por científicos del EE.UU. y Rusia.
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Sustancia natural reduce Campylobacter en el
pollo
Por Sharon
Durham
16 de noviembre 2005 Proteínas llamadas
bacteriocinas, las cuales son producidas por bacterias, pueden reducir los
patógenos de Campylobacter a niveles muy bajos dentro del intestino del
pollo y podrían ayudar a reducir la exposición humana a los
patógenos de enfermedades alimentarías, reportan
científicos del Servicio de Investigación Agrícola (ARS).
La investigación fue coordinada por científicos en el
Centro
Richard B. Russell de Investigación mantenido por ARS en Athens,
Georgia. Ellos colaboraron con científicos de la antigua Unión
Soviética en esta y otras investigaciones sobre seguridad alimentaria.
En el intestino del pollo, las bacteriocinas pueden desplazar las bacterias
patogénicas, reduciendo la probabilidad de que los patógenos
puedan infectar a los pollos o los humanos.
Bruce
Seal, líder de investigación para la
Unidad
de Investigación de la Seguridad Microbiológica de Aves de
Corral en Athens, está dirigiendo el trabajo para reducir
patógenos bacterianos tales como Campylobacter que causan enfermedades
alimentarias. La investigación fue iniciada por el microbiólogo
Norman
Stern del ARS en Athens. Stern recibió una patente sobre usos de
bacteriocinas. Él y sus colegas
Greg
Siragusa y Eric Line también han solicitado varias otras patentes.
El trabajo fue realizado en colaboración con Edward Svetoch, un
científico de la Federación Rusa en el
Centro Estatal de Investigación de Microbiología Aplicada en
Obelensk. Svetoch y Stern evaluaron miles de aislamientos bacterianos en sitios
de producción de las aves de corral. Stern y sus colegas han
identificado varios organismos prometedores para combatir Campylobacter,
específicamente Bacillus circulans y Paenibacillus polymyxa.
Adicionalmente, Stern y sus colegas exitosamente aumentaron la
producción de bacteriocinas, haciéndolas mucho más
atrayentes para ensayos industriales. Según Stern, hay bastante
interés industrial en licenciar la tecnología. Bacteriocinas
podrían ser una alternativa a los antibióticos para proteger las
aves de corral.
La investigación actual es financiada y coordinada por el
Departamento del Estado, el
Centro Internacional de Ciencia y
Tecnología, y la
Oficina de
Programas de Investigación Internacional del ARS.
Lea
más sobre esta investigación en la revista 'Agricultural
Research' de noviembre 2005.
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del
Departamento de Agricultura de EE.UU.