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Los ojos de este escarabajo rojo de harina son
blancos o transparentes, en vez del color negro típico, a causa de un
gene defectuoso de pigmento. Los científicos del ARS están
descubriendo otros genes defectuosos y utilizándolos como objetivos
posibles de biopesticidas.
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Investigando los genes de una plaga de los granos
almacenados
Por Erin Peabody
2 de noviembre 2005 Antes que aplastes el
próximo insecto invasor que encuentre en su cocina, píenselo
bien. Podría ser el escarabajo rojo de harina, uno de los organismos
más distinguidos de la ciencia.
Gracias en mayor parte a los esfuerzos del entomólogo
Richard
Beeman, del Servicio de Investigación Agrícola (ARS), este insecto mejor conocido
por robar harina de las alacenas en la cocina fue el primer escarabajo y
plaga agrícola en tener su genoma secuenciado. Los datos finales del
proyecto, todo el ADN descifrado del escarabajo, fueron lanzados recientemente.
Por 26 años, Beeman, quien trabaja en el
Centro
de Mercadeo de Grano y Producción mantenido por ARS en Manhattan,
Kansas, ha estudiado esta plaga voraz, la cual junto con sus primos que
infestan los granos, causan mil millones de dólares en daños
anualmente a los granos almacenados.
El insecto también posee varias peculiaridades raras que los datos de
esta secuencia deberían ayudar a explicar. Por ejemplo, diferente a
otros insectos, tales como las abejas que buscan néctar y los mosquitos
que buscan sangre, al escarabajo rojo de harina no le importa mucho lo que
come.
Mientras alimentándose principalmente en la harina de trigo, este
escarabajo puede sobrevivir en una gran variedad de productos alimenticios
incluyendo harina de maíz, nueces, galletas secas, mezcla de biscocho
aun chocolate.
Los genes fundamentales, de la habilidad del escarabajo de comer y digerir
casi cualquier cosa, le intriga a Beeman. Él espera identificar
cuál gen de aproximadamente 15.000 genes le permite al escarabajo a
vivir su vida entera de un año sin nunca necesitar una gota de agua.
El insecto también tiene dos pares de glándulas
fétidas peculiares que continuamente producen una sustancia
grasosa y fragrante que podría ayudar a protegerlo contra
patógenos. Según Beeman, cuándo criando cientos de estos
escarabajos en su laboratorio, la sustancia misteriosa eventualmente se oxida,
causando un descoloramiento púrpura por todo el ambiente del
laboratorio.
La investigación genética de Beeman debería no
sólo aumentar el entendimiento básico de los funcionamientos
complejos interiores, sino también llevar a mejor y más
tácticas de control de plaga que son amigables con el medio ambiente.
Lea
más sobre la investigación en la revista Agricultural
Research de noviembre 2005.
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del
Departamento de Agricultura de EE.UU.