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 Vaca lechera en un
prado. |
El perclorato en la leche es examinado
Por Kim Kaplan
31 de octubre 2005
El rumen de la vaca lechera puede actuar como un filtro
biológico, descomponiendo la mayoría del perclorato en su
alimento, según un estudio por el Servicio de Investigación
Agrícola (ARS) que fue publicado
esta semana en la revista 'Proceedings of the
National Academy of Science' (Procedimientos de la Academia Nacional de
Ciencia).
La investigación fue realizada por el fisiólogo de
animal Anthony V.
Capuco y un grupo de científicos del ARS en el
Laboratorio
de Genómica Funcional de Bovino, y por el químico
Clifford
Rice y un grupo del ARS en el
Laboratorio
de Calidad Ambiental. Ambos laboratorios son parte del
Centro
Henry A. Wallace de Investigación Agrícola mantenido por ARS
en Beltsville, Maryland. Los científicos encontraron que hasta 83 por
ciento del perclorato que se les da a las vacas es metabolizado por el rumen.
Una preocupación pública sobre el perclorato, un
oxidante usado industrialmente así como un compuesto que ocurre
naturalmente, ha aumentado en años recientes, especialmente
después de que se descubrió que la leche tiene niveles muy bajos
de perclorato.
Capuco y sus colegas encontraron que los niveles de perclorato en la
leche de las vacas alimentadas con varios niveles de perclorato aumentaron un
poco a la vez que el consumo aumentó. Pero los niveles no aumentaron en
proporción directa al consumo aumentado. Tendencias similares se notaron
en la orina, estiércol y sangre.
Estudios anteriores han mostrado que el perclorato no se acumula en
los tejidos de la vaca, y los investigadores no descubrieron ningún
efecto perjudicial de salud, aún en el nivel más alto de
perclorato en el alimento--40 mg al día--en el estudio. Tampoco en la
vaca no había cambios en la química sanguínea, cantidades
diferenciales sanguíneas, incidencia de mastitis, temperatura del
cuerpo, concentraciones hormonales de tiroides, y medidas indirectas de salud
tales como el consumo de alimento y producción de leche.
Este estudio ayuda a calcular influencias ambientales en los niveles
de perclorato de leche y provee un contexto para evaluar la posibilidad para un
impacto en la salud humana.
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del
Departamento de Agricultura de EE.UU.