El estrógeno y el ejercicio promueven la
delgadez en maneras semejantes
Por
Rosalie Marion Bliss
21 de octubre 2005
Se ha descubierto que una hormona común ayuda el cuerpo a usar
la grasa y la glucosa como energía en la misma manera que resulta del
ejercicio. Científicos del Servicio de Investigación
Agrícola (ARS) reportarán
sus hallazgosbasados en estudios de animalesen 'Journal of Biological Chemistry' (Revista de
Químico Biológico) la próxima semana.
El estudio, encabezado por el médico
Andrew
Greenberg y colegas, en realidad revela unos cuantos mecanismos novedosos
por los cuales el estrógeno promueve una reducción del
tamaño de la célula grasa y la masa del tejido graso. Greenberg
es el director del Laboratorio de
Obesidad y Metabolismo en el
Centro
Jean Mayer de Investigación de Nutrición Humana sobre
Envejecimiento en la Universidad Tufts
en Boston, Massachusetts.
El estrógeno es una hormona importante en mujeres y hombres
porque activa las sendas que regulan el metabolismo y también
directamente regula la expresión de ciertos genes. Los resultados
mostrados fueron basados en proveer la mitad de un grupo de ratones de
laboratorio, sin ovarios, con una bolita de placebo y la otra mitad con una
bolita de estrógeno por 40 días. Los ratones fueron alimentados
con cantidades iguales de alimentos.
En los ratones, el substituto de estrógeno fue descubierto a
reducir lípidos, o grasas, promoviendo el uso de la grasa como un
combustible. Los tres mecanismos para la acción observada incluyen:
inhibiendo el almacenaje de grasa en el hígado, músculo y tejido
graso; activando las sendas que promueven la quemadura de la grasa en los
músculos; y la desintegración de grasas almacenadas usadas como
reservas de energía en las células grasa.
Científicos han sabido por mucho tiempo que los niveles
reducidos de estrógeno causan que las mujeres posmenopáusicas
acumulen más grasa y algunas veces desarrollan una resistencia a
insulina o diabetes. El estudio demuestra que el estrógeno puede reducir
la grasa del cuerpo en animales y podría explicar algunas de las razones
detrás de la asociación de menopausia con el riesgo aumentado de
resistencia a insulina, o la diabetes, según Greenberg.
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del
Departamento de Agricultura de EE.UU.