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El granjero Dave Goracke (izquierda), la
bióloga acuática Kathryn Boyer de NRCS y el agrónomo
Jeffrey Steiner de ARS examinan plantas nativas establecidas en drenaje
estacional al lado de un campo de semilla de ballica perenne.
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La producción de hierba y el medio
ambiente
Por Laura
McGinnis
5 de octubre 2005 Bajo circunstancias correctas, los
cultivadores de la semilla de hierba en el Valle Willamette en Oregon pueden
tener ganancias y ayudar a la fauna silvestre durante las
estaciones mojadas del otoño e invierno, según científicos
del Servicio de Investigación Agrícola (ARS) y sus colaboradores.
Desde octubre hasta mayo, el valle recibe un promedio de 37 pulgadas de
lluvia, la cual fluye a través de los campos de semillas de hierba a los
canales estacionales. Las tortugas de estanque del Pacífico; el
salmón atlántico; el pez Richardsonius balteatus, conocido en
inglés como 'redside shiner'; ranas de patas rojas y otros animales
acuáticos medran en los canales ambientalmente saludables, con los
árboles y arbustos soportando aún más fauna silvestre.
Los investigadores del ARS en la
Unidad
de Investigación de Semilla de Forraje y Cereal en Corvallis,
Oregon, están colaborando con científicos de la Universidad
Estatal de Oregon (OSU por sus siglas en
inglés). Junto, ellos están determinando cuáles de las
especies usan los canales y cómo los granjeros manejan estos campos para
preservar los recursos naturales.
Casi todos los peces encontrados en los canales son nativos del Valle
Willamette. Los científicos creen que esto es porque el uso del terreno
allí ha cambiado muy poco durante muchos años. Los campos de hoy
de las semillas de hierba son similares a las praderas mojadas de hierba que
cubrían la región antes de que los colonizadores introdujeron la
agricultura.
Los científicos del ARS descubrieron que muchos peces toman refugio
en los drenajes estacionales. El agrónomo
Jeffrey
Steiner observó que algunos aún se reproducen y encuentran
sitios apropiados para tener sus crías allí. El agrónomo
George
Mueller usa herramientas del Sistema de Información
Geográfica e imágenes de satélite para determinar
cuáles de las prácticas de conservación son usadas en
áreas donde medran peces y fauna silvestre. El hidrólogo
Gerald
Whittaker desarrolla programas que calculan las combinaciones
económicas de las prácticas de conservación.
Muchas de estas prácticas preservan la calidad del agua. Según
el fisiólogo de plantas
Stephen
M. Griffith, la práctica de cero-labranza, la cual no disturba el
suelo, también mantiene la calidad del agua, aumenta rendimientos de
semillas y ahorra a los granjeros casi 80 dólares por acre, comparada
con la labranza convencional.
Mark Mellbye, un agrónomo del Servicio de Extensión de la OSU,
trabaja con los granjeros usando las prácticas de conservación
tales como sembrando áreas específicas de vegetación para
proteger la fauna silvestre y manteniendo el drenaje y la vegetación a
los bordes del campo.
Según Steiner, muchos granjeros locales expresaron su interés
en conservación y permitieron a los científicos a realizar
investigaciones en sus campos.
Lea
más sobre esta investigación en la revista 'Agricultural
Research' de octubre 2005.
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del
Departamento de Agricultura de EE.UU.