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La avispa Gonatocerus
(arriba) pronto tendrá un papel importante en impedir la
transmisión de una enfermedad de uvas diseminada por la chicharrita de
alas cristalinas. La chicharrita es aproximadamente de 15 a 20 veces más
grande que la avispa, la cual es su enemigo natural.
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Un adelanto científico podría ayudar a
movilizar más avispas contra una plaga de la uva
Por Jan Suszkiw
28 de septiembre 2005 La especie de avispa
Gonatocerus no le molesta a la gente. Pero estos parásitos
minúsculos pueden ser una amenaza seria a las chicharritas de alas
cristalinas, las cuales son insectos que pueden transmitir enfermedades a los
viñedos de uvas en California.
Ahora, un método experimental de refrigerar huevos parasitados de las
chicharritas por hasta 60 días podría mejorar la crianza
artificial de las avispas Gonatocerus para un lanzamiento como agentes de
control biológico. El entomólogo
Roger
Leopold del Servicio de Investigación Agrícola (ARS) está investigando el
método de almacenaje de los huevos, junto con Marion Harris y Wenlong
Chen, ambos con la Universidad Estatal de
Dakota del Norte en Fargo.
Los lanzamientos de la avispa Gonatocerus son parte de un enfoque con
múltiples facetas usado por el estado de California para impedir la
transmisión de la bacteria Xylella fastidiosa por las chicharritas. Esta
bacteria causa la enfermedad de Pierce en los vides de uvas y otras plantas
hospedadoras.
Las avispas Gonatocerus reproducen poniendo sus huevos dentro de los huevos
de las chicharritas. Después de empollar, las larvas Gonatocerus comen
sus huéspedes, y luego se desarrollan y emergen de 10 a 12 días
después como avispas adultas. En California, el surgimiento de
Gonatocerus en la primavera es más avanzada de lo de las chicharritas,
así que hay menos avispas disponibles para infestar los huevos de la
plaga. Pero los ataques por las avispas en el otoño pueden causar
pérdidas de hasta 90 por ciento en las poblaciones de las chicharritas.
El lanzamiento de las avispas criadas en insectarios puede ayudar a cerrar
esa brecha, pero esta práctica es costosa y toma mucho tiempo ya que hay
que usar plantas vivas y huevos de la chicharrita. El almacenaje refrigerado de
los huevos podría reducir los costos de producción y proveer
más tiempo para acumular más avispas para lanzamientos en la
primavera, dice Leopold, con el
Laboratorio
de Investigación de Biociencias mantenido por ARS en Fargo.
En estudios allí con avispas G. asmeadi y G. triguttatus, el grupo de
Leopold almacenó huevos parasitados de la chicharrita por 30 a 60
días en tres diferentes regímenes de aumentos en temperatura.
Bajo un régimen--comenzando con una temperatura de 4,5 grados Celcius y
terminando con 7,5 grados Celsius--el surgimiento de las avispas fue 60 por
ciento. Más importante, su salud y longevidad fueron similares a la de
las avispas producidas de huevos no tratados, reportó Leopold.
El grupo planea presentar un papel científico describiendo los
resultados, incluyendo las tasas de surgimiento de las avispas de los huevos
muertos de chicharritas. Leopold y Chen también presentarán sus
hallazgos en el
Simposio
de Investigación de la Enfermedad de Pierce en San Diego,
California, este diciembre.
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del
Departamento de Agricultura de EE.UU.