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La técnica Renee Bigner (tope) pone
estiércol de aves de corral en la tolva de un molino de bolitas,
mientras la química Kari Fitzmorris (frente) recoge las bolitas
acabadas. La química Isabel Lima vigila el funcionamiento del molino
midiendo la temperaturas de las bolitas con una sonda infrarroja.
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Produciendo algo útil del estiércol de las
aves de corral
Por Erin Peabody
7 de julio 2005 Un nuevo descubrimiento por los
investigadores del Servicio de Investigación Agrícola (ARS) podría ser considerado el
equivalente científico de transformar paja en oro. Ellos han convertido
una materia desechada abundante -- el estiércol de las aves de corral --
en un producto valioso de filtración que puede limpiar las aguas
contaminadas.
Y lo única necesario para hacer esta transformación
impresionante: calor.
Isabel
Lima y
Wayne
Marshall son investigadores en el
Centro
Regional de Investigación del Sur mantenido por ARS en Nueva
Orleans, Luisiana. Ellos han descubierto que carbonizar el estiércol de
aves de corral -- quemándolo en un ambiente sin oxígeno -- rinde
una materia con un área superficial muy grande y calidades semejantes a
una esponja, así que la materia es ideal para absorber contaminantes.
El problema del manejo y la eliminación de desperdicios animales es
muy serio en muchos países. En EE.UU., los animales criados para comida
producen como 350 mil millones de toneladas de estiércol anualmente.
Los granjeros pueden usar algo de ese estiércol rico en nutrientes
para fertilizar sus campos. Pero los suelos fácilmente pueden llegar a
ser demasiados saturados con el estiércol, causando la
lixiviación del nitrógeno y fosforo sobrante a las vías
fluviales y los ríos cercanos. Esto puede causar el crecimiento de algas
y otros problemas ecológicos en las aguas.
Por sus investigaciones, Lima y Marshall esperaron descubrir un
método para reducir la cantidad de desperdicios animales onerosos y
quizás un uso nuevo y provechoso para el estiércol.
Sobrepasando las expectativas de los científicos, el estiércol
carbonizado es un imán poderoso de contaminantes. Es especialmente capaz
de agarrar los metales pesados de aguas residuales, tales como cobre, cadmio y
cinc, que típicamente son difíciles de capturar.
Las materias carbonizadas para filtración también son
atractivas porque su producción requiere menos energía comparada
con los carbonos activados, el material estándar actualmente usado para
filtrar contaminantes de aguas residuales.
Los científicos del ARS piensan que su material único de
filtración puede ser usado en una variedad de situaciones de tratamiento
de desperdicios. Ellos han producido bolitas, gránulos y polvos hechos
de la materia carbonizada para utilización en estructuras diferentes de
filtración, desde tanques de agua hasta columnas.
Lea
más sobre esta investigación en la revista 'Agricultural
Research' de julio.
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del
Departamento de Agricultura de EE.UU.