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 Girasoles y mijo
proso en un experimento de "agricultura dinámica", probando alternativas
a la rotación de trigo y campos barbechados. Estas son dos de 18
cosechas posibles para rotaciones anuales en la Zona de las
Praderas. |
Los granjeros de la Zona de las Praderas
están diversificando sus operaciones
Por
Don Comis 9 de
junio 2005
Los días de cultivar trigo cada dos años y dejar la
tierra rasa por el resto del tiempo son cosas del pasado en los estados de la
Zona de las Praderas. Científicos del
Servicio de Investigación Agrícola (ARS) están
dándoles a los granjeros más de una docena de cosechas para
escoger cada año, y la capacidad de hacer selecciones de entre
más de 100 combinaciones posibles.
Los científicos del ARS también han desarrollado un CD
gratis que los granjeros pueden utilizar en sus computadoras para calcular
cuáles de las cosechas ellos deben sembrar después de tomar en
cuenta los últimos precios de mercado.
El científico
Jon
Hanson del ARS llama este enfoque "agricultura dinámica". Él
es el líder de investigación del
Laboratorio
de Investigación para la Zona de las Praderas Norteñas
mantenido por ARS en Mandan, Dakota del Norte. Los sistemas de agricultura
dinámica proveen una cartera diversificada de cosechas para los
granjeros en la Zona de las Praderas Norteñas. Los granjeros pueden
cambiar sus cosechas rápidamente en reacción a cambios repentinos
en las condiciones del mercado, el tiempo o las políticas del gobierno.
Otro científico del ARS,
Merle
Vigil, usa el mismo enfoque para la Zona de las Praderas Centrales. Vigil
es el líder de investigación de la
Unidad
del Manejo de Recursos de la Zona de Las Praderas Centrales mantenida por
ARS en Akron, Colorado.
Lo que hace esto posible es la introducción de las
técnicas de la cero labranza y la labranza de conservación, las
cuales dejan una cubierta de partes de plantas no cosechadas para retardar la
evaporación de la humedad del suelo. Esto significa que hay suficiente
humedad en el suelo para sostener las cosechas casi cada año. La
combinación de la labranza de conservación y las rotaciones
anuales les dan a los granjeros más ingresos, rendimientos más
altos, más estabilidad, menos plagas, más protección
contra la sequía, menos erosión del suelo, y más agua.
El orden de las cosechas cultivadas todavía se deben escoger
cuidadosamente, con consideraciones de factores tales como la cantidad de
residuo dejado por una cosecha, y la profundidad de las raíces de las
plantas.
Los científicos han descubierto que el manejo del residuo puede
hacer una diferencia grande en los rendimientos--de 352 a 704 litros por acre,
en un ejemplo. Ellos están continuamente estudiando métodos para
mejorar el sistema, incluyendo la adición de nuevas cosechas y
variedades. También están investigando todos los factores
responsables para obtener los beneficios más grandes mientras reduciendo
al mínimo los riesgos.
Lea
más sobre esta investigación en la revista 'Agricultural
Research' de junio 2005.
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del
Departamento de Agricultura de EE.UU.