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La labranza tradicional suelta el carbono de suelo
a la atmósfera como el gas CO2. Pero la labranza de conservación
ayuda a almacenar carbono en el suelo alterando el suelo menos y reteniendo
más residuo de cosecha, tal como en este campo de algodón
cultivado sin labranza.
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Dándole crédito a los granjeros por el
carbono
Por Don Comis
22 de abril 2005 Científicos del suelo
Jane
Johnson y
Don
Reicosky del Servicio de Investigación Agrícola (ARS) en Morris, Minnesota, están
listos para dar la bienvenida al Día de la Tierra con instrumentos para
medir el gas en sus campos de maíz, soya, alfalfa y trigo.
Los científicos están basados en el
Laboratorio
Norte Central de Investigación de la Conservación del Suelo,
mantenido por ARS y uno de 30 laboratorios en GRACEnet red de
Reducción de Gas Invernadero a través de Aumentación de
Gas Agrícola. La red observa las emisiones del gas invernadero
(bióxido de carbono, óxido nitroso, y metano) de las praderas y
los terrenos de cosecha, con una meta de reducir estas emisiones.
Aun una reducción pequeña en la cantidad de carbono almacenado
por acre en los terrenos de granjería podría tener un gran efecto
en contrabalanceando las emisiones de gas invernadero en EE.UU. Granjas y
ranchos tienen la potencial de almacenar suficiente carbono para
contrabalancear de 8 a 10 por ciento de las emisiones totales estadounidenses.
Reduciendo emisiones de óxido nitroso y metano sería un beneficio
adicional que la agricultura podría proveer.
Datos de todos los experimentos de GRACEnet a escala nacional
proveerán una base científica para un crédito posible de
carbono y programas de comercio.
Johnson y Reicosky comenzaron a observar durante el invierno norteño
porque ciclos de congelación y deshielo sueltan el óxido nitroso
del suelo. Científicos de Morris observan los gases que escapan,
colocando cámaras selladas en varios sitios en los campos de cosecha.
Entonces ellos toman muestras del aire de las cámaras al laboratorio
para análisis de los gases capturados con la cromatografía de
gas. Reicosky ha utilizado previamente una cámara ajustada en un tractor
grande para medir las pérdidas del bióxido de carbono
después de la labranza.
Los científicos están comparando los gases soltados por la
labranza de conservación y el arar. Las cosechas sin fertilizante
recibirán su nitrógeno de la cosecha anterior de legumbre
o alfalfa o soya.
Los laboratorios de red no solamente documentarán la cantidad de
emisiones de gases invernaderos en los terrenos de cosecha sino también
la cantidad de carbono del suelo que se almacena. Y como varias
prácticas tales como reducción de labranza o
reducción de fertilizante ayudan a reducir emisiones y aumentar
el almacenaje de carbono.
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del
Departamento de Agricultura de EE.UU.